Con una pizca de humo de marihuana,
un poquito de ti en la cama y ver llover por la ventana
no sé cuál de tus labios pondré primero en mi boca,
mundo sabio que nos unió en esta vida loca.
Trago saliva mientras expido estos poemas viéndote,
mientras tú viéndome pintas mientras te escribo,
no hay motivo para acabar aún el divertido juego
de presa que gime y besa al cazador furtivo.
Disfruto cada respiro, cada roce de tu cuerpo y el mío
sudando unidos en este frío río, que nos lleva a navegar
en este mar de amor sin vela, y acabar
igual en Barcelona o Venezuela.
Yo me derrumbo en ese mundo
de las cordilleras de tus nalgas
solamente con leer tus cartas,
porque aún cuando no estés aquí
tú le das paz y plenitud a mi alma,
me calmas.
-BB-
un poquito de ti en la cama y ver llover por la ventana
no sé cuál de tus labios pondré primero en mi boca,
mundo sabio que nos unió en esta vida loca.
Trago saliva mientras expido estos poemas viéndote,
mientras tú viéndome pintas mientras te escribo,
no hay motivo para acabar aún el divertido juego
de presa que gime y besa al cazador furtivo.
Disfruto cada respiro, cada roce de tu cuerpo y el mío
sudando unidos en este frío río, que nos lleva a navegar
en este mar de amor sin vela, y acabar
igual en Barcelona o Venezuela.
Yo me derrumbo en ese mundo
de las cordilleras de tus nalgas
solamente con leer tus cartas,
porque aún cuando no estés aquí
tú le das paz y plenitud a mi alma,
me calmas.
-BB-