Armonia
Poeta veterana
Llegas, como brisa de primavera
a calmar mi invierno de otoño
y aunque sé que de mis labios
se apartan las gaviotas,
el mar de tu mirada
perfuma mis latidos.
Pronuncias la tarde
y juntan la estrellas sus recuerdos,
vuelan las hojas
vistiendo de color una sonrisa.
No hay olvidos,
ni gotas de cristal en las cornisas,
sólo el silencio de tus besos
bordeando la silueta
de copos de nieve derretidos.
En el frágil susurro,
donde la luna enciende
su ruborizado vestido,
mariposas tejen hilos de seda
y el reflejo de un lago,
que duerme al compás de una caricia,
despierta un pensamiento.
Cubre la noche la luna
y acompaña al sol en su destino,
vuelan las horas,
descansan los sueños
abrazos sin tiempo,
tiene sed el cielo.
Y la brisa fresca
que acude en silencio
arropa en sus brazos
hurtando los miedos,
grabando en el pecho
un gran sentimiento.