Curianito el Nene
Poeta recién llegado
Después dE lo vivido.
Pero hoy tu amor lastima
Mi piel y mi cuerpo en la arena
De un mar furioso que te desea
Y un cielo pasivo en la tormenta
¡Que te ama!
Es mi alma piel morena
Al sol de tu sonrisa,
De tus dientes afilado
Que cercenan las pasiones
Y cuando caes,
El suelo se vuelve cielo
Y las pasiones destrozadas
Se vuelven una ventana
de mariposas enamoradas
batiendo como huracanes embravecidos
los fondos de mi pecho.
Son mis ojos cansados
Lagunas negras
Al margen de un negro río,
Que baña tiernamente
Los recuerdos de un capullo,
Tu corazón lleno de amor y de celos
De tu otoño de ensueño
Y tu ideal de amor perfecto.
Son mis brazos,
Viejas ramas de olivo,
Que niegan sollozantes
La danza de tu ventisca,
Fuego transparente
De caprichosas formas
Que fríe,
Al añejo espíritu del árbol
Como di hubiera vivido
Mil días con sus noches
De pan y vino.
Hoy mi existencia se diluye
En las aguas del río.
Y mientras baja,
Cantando viene el dulce niño
de tu amor joven,
y me arrulla con canciones de cuna
que saben a ti,
mientras la corriente me lleva desvaído
al final de mis latidos.
(Azúcar y sal, las aguas del mar )
Y cuando mi cuerpo toca la inmensidad,
Los delfines como tus muslos
Que son suaves,
Me llevan al fondo calido de la carne,
Donde estallo en éxtasis
Mientras las gaviotas me dicen a lo alto:
vas al sur
Nunca olvidare
Tu cuerpo tendido sobre el sofá,
Como agua morena vertida,
Que ronronea,
Como los sonidos sacros
Del amor eterno
Pero hoy tu amor lastima
Mi piel y mi cuerpo en la arena
De un mar furioso que te desea
Y un cielo pasivo en la tormenta
¡Que te ama!
Es mi alma piel morena
Al sol de tu sonrisa,
De tus dientes afilado
Que cercenan las pasiones
Y cuando caes,
El suelo se vuelve cielo
Y las pasiones destrozadas
Se vuelven una ventana
de mariposas enamoradas
batiendo como huracanes embravecidos
los fondos de mi pecho.
Son mis ojos cansados
Lagunas negras
Al margen de un negro río,
Que baña tiernamente
Los recuerdos de un capullo,
Tu corazón lleno de amor y de celos
De tu otoño de ensueño
Y tu ideal de amor perfecto.
Son mis brazos,
Viejas ramas de olivo,
Que niegan sollozantes
La danza de tu ventisca,
Fuego transparente
De caprichosas formas
Que fríe,
Al añejo espíritu del árbol
Como di hubiera vivido
Mil días con sus noches
De pan y vino.
Hoy mi existencia se diluye
En las aguas del río.
Y mientras baja,
Cantando viene el dulce niño
de tu amor joven,
y me arrulla con canciones de cuna
que saben a ti,
mientras la corriente me lleva desvaído
al final de mis latidos.
(Azúcar y sal, las aguas del mar )
Y cuando mi cuerpo toca la inmensidad,
Los delfines como tus muslos
Que son suaves,
Me llevan al fondo calido de la carne,
Donde estallo en éxtasis
Mientras las gaviotas me dicen a lo alto:
vas al sur
Nunca olvidare
Tu cuerpo tendido sobre el sofá,
Como agua morena vertida,
Que ronronea,
Como los sonidos sacros
Del amor eterno