Nano Guzman
Poeta recién llegado
Que sientes después de mí.
Bajo la sonrisa de arlequín
que dibuja la luna cada noche
en que me entierro a besarte
dentro de la bóveda de aserrín
que te retiene, que te adormece,
despierto el calor de tu cuerpo
alimento la tracción en tu piel
encanto tus oídos de recuerdos
por las sensaciones de la noche
que paso ayer. Vuelvo a entrar
en tu camino al deseo
me vuelvo constante y vago
al mismo tiempo, no pienso
no me detengo, siempre llego
sobre tu ritmo casi extranjero
a este mundo. Casi perplejo
admiro tus ojos palpitar luces
como estrellas fugaces
y entonces
solo entonces y después de ti
se que te amo con locura
te deseo, y te llevo a amura.
Ahora… qué sientes después de mí.
Bajo la sonrisa de arlequín
que dibuja la luna cada noche
en que me entierro a besarte
dentro de la bóveda de aserrín
que te retiene, que te adormece,
despierto el calor de tu cuerpo
alimento la tracción en tu piel
encanto tus oídos de recuerdos
por las sensaciones de la noche
que paso ayer. Vuelvo a entrar
en tu camino al deseo
me vuelvo constante y vago
al mismo tiempo, no pienso
no me detengo, siempre llego
sobre tu ritmo casi extranjero
a este mundo. Casi perplejo
admiro tus ojos palpitar luces
como estrellas fugaces
y entonces
solo entonces y después de ti
se que te amo con locura
te deseo, y te llevo a amura.
Ahora… qué sientes después de mí.