...Andreita...
Poeta recién llegado
Te conseguiré en el fondo de mi dolor, aunque me encuentre perdida en el mar
Te miraré en la noche eterna, cuando la luna brille en mí, una mirada fija de las estrellas enamoradas que te vieron partir
Te escuchare en el eco de la música, que rompió el silencio con las lágrimas de la melancólica tarde en la que decidí ya no existir, para que un huracán arrasara un sollozo que dejo huella en mi pasar
Te soñare con las ilusiones destrozadas, de aquel último abrazo que logramos conquistar; con la nostalgia de una tarde en la que la última puerta se destapó, para reconstruir solo en mi mente los sueños amados contigo
Te viviré de tus palabras que se las llevo el viento, volviéndome frágil, sublime y ligera, para que este también me lleve a pasear con un te amo, con un te quiero, que miles de veces me repetiste de tus labios, mientras moría los segundos del silencio y de la espera que dormía en mi corazón
Te sentiré sin remedio alguno en mi piel que siempre te deseo, te imagino; pero que aún se quedo con la sensación de tus manos sobre mis trozos yertos de piel que alguna vez te apasionaron
Te amaré aún en la soledad, cuando ya estés muy lejos, cuando lejos no pueda ni mirarte con cariño, cuando lejos no podre hablarte de mi amor y cuando lejos la distancia ya no pueda unir nuestros labios y nunca más pueda vivir el sabor de tu boca; excepto en los recuerdos bajo el sol de las tres, cuando viendo profunda en mi mente cada beso que me diste y cada beso que se negó, cada mirada apasionada que se reprimió;
Y te amaré, cuando ya no viva por el dolor de saber que mi perfecta felicidad se me fue, cuando sepa que no estas aquí, te extrañaré y te amaré
Me quedaré en la esperanza de un por siempre, cuando me recuerdes aunque sea con migajas de la oscuridad y aunque sea de tu mente solo una amiga; me quedare cuando inconscientemente me sueñes pero sin saber que yo seré quien te estará esperando
Te miraré en la noche eterna, cuando la luna brille en mí, una mirada fija de las estrellas enamoradas que te vieron partir
Te escuchare en el eco de la música, que rompió el silencio con las lágrimas de la melancólica tarde en la que decidí ya no existir, para que un huracán arrasara un sollozo que dejo huella en mi pasar
Te soñare con las ilusiones destrozadas, de aquel último abrazo que logramos conquistar; con la nostalgia de una tarde en la que la última puerta se destapó, para reconstruir solo en mi mente los sueños amados contigo
Te viviré de tus palabras que se las llevo el viento, volviéndome frágil, sublime y ligera, para que este también me lleve a pasear con un te amo, con un te quiero, que miles de veces me repetiste de tus labios, mientras moría los segundos del silencio y de la espera que dormía en mi corazón
Te sentiré sin remedio alguno en mi piel que siempre te deseo, te imagino; pero que aún se quedo con la sensación de tus manos sobre mis trozos yertos de piel que alguna vez te apasionaron
Te amaré aún en la soledad, cuando ya estés muy lejos, cuando lejos no pueda ni mirarte con cariño, cuando lejos no podre hablarte de mi amor y cuando lejos la distancia ya no pueda unir nuestros labios y nunca más pueda vivir el sabor de tu boca; excepto en los recuerdos bajo el sol de las tres, cuando viendo profunda en mi mente cada beso que me diste y cada beso que se negó, cada mirada apasionada que se reprimió;
Y te amaré, cuando ya no viva por el dolor de saber que mi perfecta felicidad se me fue, cuando sepa que no estas aquí, te extrañaré y te amaré
Me quedaré en la esperanza de un por siempre, cuando me recuerdes aunque sea con migajas de la oscuridad y aunque sea de tu mente solo una amiga; me quedare cuando inconscientemente me sueñes pero sin saber que yo seré quien te estará esperando