ADRIAN ARANDA
Poeta recién llegado
Me invito a un punto extraño y puro,
penetrante e inoportuno,
mi único intento predecible,
sincero, pero comprensible.
Destapo mi grito al eco mudo,
cual estornudo que no se oye,
y en suspiros solitarios
murmura el viento tu bello nombre.
Soy cadena, roca y salmuera,
no hay diadema hecha de miel
que enloquezca esta condena
que un día hizo que la pierda.
Me miro y me reflejo horrible,
ya no hay muerte complaciente,
solo un cuchillo
que se me inca ardiente.
Tibio manantial y regocijo,
amor con dolor…
me miro y te veo,
yo distante y tú…
un hermoso ángel.
penetrante e inoportuno,
mi único intento predecible,
sincero, pero comprensible.
Destapo mi grito al eco mudo,
cual estornudo que no se oye,
y en suspiros solitarios
murmura el viento tu bello nombre.
Soy cadena, roca y salmuera,
no hay diadema hecha de miel
que enloquezca esta condena
que un día hizo que la pierda.
Me miro y me reflejo horrible,
ya no hay muerte complaciente,
solo un cuchillo
que se me inca ardiente.
Tibio manantial y regocijo,
amor con dolor…
me miro y te veo,
yo distante y tú…
un hermoso ángel.