horacio caraballo
Poeta recién llegado
Con el aroma de tu piel
las flores mustias volvieron a la vida.
El amor también volvió a tu cuerpo
con las palabras debidas.
Con el sonido de tu voz
las aves regalaron su canto.
Como los peregrinos regalan plegarias
en busca del Grial Santo.
Con el movimiento de tus manos
se liberaron todas las mariposas.
Los colibríes libaron el néctar
y despertaron a cada lirio y cada rosa.
Con el encanto de tu rostro
nacieron de nuevo los girasoles.
Se renueva el soplo a la vida
sorteando despacio todos sus bemoles.
Con la luz y el eterno brillo
de tus hermosos y claros ojos,
despiertas al somnoliento sol
y en tus lágrimas mis sueños remojo.
Con todo tu destello de mujer
adornas de ternura mi existencia.
Comparto de a poco mis sentimientos,
para tener de a poco tu fina esencia.-
las flores mustias volvieron a la vida.
El amor también volvió a tu cuerpo
con las palabras debidas.
Con el sonido de tu voz
las aves regalaron su canto.
Como los peregrinos regalan plegarias
en busca del Grial Santo.
Con el movimiento de tus manos
se liberaron todas las mariposas.
Los colibríes libaron el néctar
y despertaron a cada lirio y cada rosa.
Con el encanto de tu rostro
nacieron de nuevo los girasoles.
Se renueva el soplo a la vida
sorteando despacio todos sus bemoles.
Con la luz y el eterno brillo
de tus hermosos y claros ojos,
despiertas al somnoliento sol
y en tus lágrimas mis sueños remojo.
Con todo tu destello de mujer
adornas de ternura mi existencia.
Comparto de a poco mis sentimientos,
para tener de a poco tu fina esencia.-