Lord Vélfragor
Poeta adicto al portal
¡Atesoro lágrimas!
Funestas complicaciones,
amores rotos... promesas fallidas,
enterrando cuerpos...
desgarrando sueños...
Es el destino confuso,
la nostalgia de las horas,
marcadas por las codas,
entre los 5/8 que los violines tocan...
Ansia de oro... no señores...
ansia de plata... tampoco...
guardo lágrimas que convertiré en estrellas,
si entre el camino he varado mi cometa...
Una tristeza inconclusa,
precede a la locura,
pues ya nada es real,
ya nada es fiel... ni yo...
Desfallezco ante la adversidad,
y guardo en recaudo mis sueños...
congelados por la incertidumbre,
andando en senderos solitarios,
con Luna por testigo...
Cazando con lobos,
desterrando lo humano,
siendo esta parte maldita...
que carcome mis entrañas...
pudriendo lo que alguna vez fue bueno...
¡Mira lo que ha quedado!
cenizas al viento,
dolor profundo...
si la muerte me ha marcado,
si el desamor es mi himno...
Oda patética de ritmos constantes,
si ya solo colecciono lágrimas,
incapaz de sentirlas cruzar mi rostro,
perdiendo eso.... ¿Que más queda?
Muerte a la angelical ilusión...
si las alas me he arrancado...
un destello me hiere,
irritando mí rabia...
Transformaré mi tesoro en estrellas,
con manto de sombras,
para recordar que el amor,
no fue escrito para mí...
para recordar que tarde fue...
Suspiro entre olas,
marcando la música,
director de orquesta en el arrecife...
¡Canta Viento!
¡Valses de melancolía al mar!
¡Tormenta y truenos mi paraíso!
¡Mi obra... collar de suspiros!
Un cóndor vuela...
sombra de magia...
mi tristeza profunda,
grito de entrañas...
Rasgo la tierra con mis uñas,
el momento se acerca...
no para morir...
si no para matar...
desterrar el corazón...
Y así no volver a amar...
L.V.
Funestas complicaciones,
amores rotos... promesas fallidas,
enterrando cuerpos...
desgarrando sueños...
Es el destino confuso,
la nostalgia de las horas,
marcadas por las codas,
entre los 5/8 que los violines tocan...
Ansia de oro... no señores...
ansia de plata... tampoco...
guardo lágrimas que convertiré en estrellas,
si entre el camino he varado mi cometa...
Una tristeza inconclusa,
precede a la locura,
pues ya nada es real,
ya nada es fiel... ni yo...
Desfallezco ante la adversidad,
y guardo en recaudo mis sueños...
congelados por la incertidumbre,
andando en senderos solitarios,
con Luna por testigo...
Cazando con lobos,
desterrando lo humano,
siendo esta parte maldita...
que carcome mis entrañas...
pudriendo lo que alguna vez fue bueno...
¡Mira lo que ha quedado!
cenizas al viento,
dolor profundo...
si la muerte me ha marcado,
si el desamor es mi himno...
Oda patética de ritmos constantes,
si ya solo colecciono lágrimas,
incapaz de sentirlas cruzar mi rostro,
perdiendo eso.... ¿Que más queda?
Muerte a la angelical ilusión...
si las alas me he arrancado...
un destello me hiere,
irritando mí rabia...
Transformaré mi tesoro en estrellas,
con manto de sombras,
para recordar que el amor,
no fue escrito para mí...
para recordar que tarde fue...
Suspiro entre olas,
marcando la música,
director de orquesta en el arrecife...
¡Canta Viento!
¡Valses de melancolía al mar!
¡Tormenta y truenos mi paraíso!
¡Mi obra... collar de suspiros!
Un cóndor vuela...
sombra de magia...
mi tristeza profunda,
grito de entrañas...
Rasgo la tierra con mis uñas,
el momento se acerca...
no para morir...
si no para matar...
desterrar el corazón...
Y así no volver a amar...
L.V.