MemoriasDeUnCorazónNómada
Poeta recién llegado
Aún dentro del mas obscuro abismo seguía siendo el mismo, estábamos condenados a perdernos para luego hallarnos paulatinamente, no concordábamos casi nunca, todos los días me enseñaba algo nuevo, gustos diferentes, lugares nuevos por descubrir, sentimientos que jamás había experimentando y una paz espiritual que solo sentía a su lado. Poco a poco me convertí en parte de sus días así como él de los míos.
Nunca nos despedíamos por completo, nos llevábamos incrustados en el pecho sin poder deshacernos de lo único que nos quedaba uno del otro, los recuerdos. Caminábamos en rumbos completamente opuestos pero lo que no sabíamos era que el mundo es redondo, no quería reconocerlo pero el destino me unió a el desde el primer día que mi mano chocó con la suya.
Nunca nos despedíamos por completo, nos llevábamos incrustados en el pecho sin poder deshacernos de lo único que nos quedaba uno del otro, los recuerdos. Caminábamos en rumbos completamente opuestos pero lo que no sabíamos era que el mundo es redondo, no quería reconocerlo pero el destino me unió a el desde el primer día que mi mano chocó con la suya.