Nos fueron sustraidos los recuerdos,
cuando apenas amor, madura el alma.
Desconozco las rafagas ocultas
que inventaron cadenas invisibles,
pero hace poco, el sueno no era mudo,
ni el pelagico olor prefiguraba
en las fabulas viejas y amorosas
que acompanaban las lluviosas tardes.
Ella, la companera de mis viajes,
inicia sola, un viaje sin retorno,
por el camino de la sombra eterna.
Las fronteras del bien, estan abiertas,
entra y mira la luz de la esperanza,
mientras despido yo, las buenas sombras.
german g