Fedora Luckert
Poeta fiel al portal
No sabíamos la verdad,
lo que el destino nos deparaba,
huíamos de la realidad,
del cruel destino
donde nuestro amor se ocultaba.
Bajo las luces de neón,
con la neblina pisándonos los talones,
nos escondemos en un rincón
y deshacemos nuestras ilusiones.
¿Dime por qué,
éste mundo en que vivo,
es mi más fiel enemigo?
No lo puedo creer,
no por favor.
Ya no quiero aferrarme
a vanas tentaciones,
que destruyan nuestras emociones,
construidas,
basándose en fuego,
en misterios muertos,
en espejismos rotos,
en sueños.
Puedo esperar,
que la naturaleza
sane las heridas
que estan abiertas,
y no habrá mas dolor
por culpa del amor.
Si mi corazón es capaz de olvidar,
tu corazón deberá perdonar.
lo que el destino nos deparaba,
huíamos de la realidad,
del cruel destino
donde nuestro amor se ocultaba.
Bajo las luces de neón,
con la neblina pisándonos los talones,
nos escondemos en un rincón
y deshacemos nuestras ilusiones.
¿Dime por qué,
éste mundo en que vivo,
es mi más fiel enemigo?
No lo puedo creer,
no por favor.
Ya no quiero aferrarme
a vanas tentaciones,
que destruyan nuestras emociones,
construidas,
basándose en fuego,
en misterios muertos,
en espejismos rotos,
en sueños.
Puedo esperar,
que la naturaleza
sane las heridas
que estan abiertas,
y no habrá mas dolor
por culpa del amor.
Si mi corazón es capaz de olvidar,
tu corazón deberá perdonar.