Alguien marcó en mis manos,
tal vez hasta en la sombra de mis manos,
el signo avieso de los elegidos por los sicarios de la desventura
Olga Orozco
tal vez hasta en la sombra de mis manos,
el signo avieso de los elegidos por los sicarios de la desventura
Olga Orozco
Destino
Hoy morire de amor
Que los hados desgarren mi corazón y se lo lleven
Adonde no pueda palpitar tu nombre
Que un rayo de negra luz abra mi infortunado pecho
Y salgan de él todas las tristezas
Las promesas no cumplidas, los amores mentidos, los sueños desgarrados.
Hoy abrire mi corazon y saldrá tu nombre
Y ya no pensará mas, solo quedara un yermo donde el viento sople y sople
Un hálito de pavor donde la luz se apaga y las ilusiones desaparecen
Las hojas seran arrancadas y los arboles no daran mas frutos
Y solamente la paz de la inocencia y el desamor
Habitara la cuna vacía
Y no pensare en ti
Y no llorare por ti
Y se borraran los recuerdos
La felicidad no sera una añoranza ni un deseo
Y tendre paz.
Las paz de los desiertos. Del mar infinito que no espera nada
Se secaran mis lágrimas y ya no llorare por ti
Y escarbare y escarbare en mi corazón hasta quitar el ultimo grano de esperanza
Y un dia, un momento,
antes de que sea tarde, abrire con una daga fina todas sus heridas
para que salgan como mariposas negras todos sus estertores
y las expondre a la luz impiadosa de un sol de fuego
para no sentir mas tu ausencia
Y tendre paz.