Agustin Romano
Poeta recién llegado
De un solo mirar,
un solo sentir,
de un suspirar,
una brisa fría,
perfora mi corazón,
como si una katana fuera.
Aquello que me negué a sentir,
pero fluye en mis venas,
como un veneno,
convirtiéndome en un esclavo de tus ojos,
esclavo por voluntad propia.
Eres tú, solo tú,
la causa de mis dudas,
de mis angustias,
del dolor en mis sonrisas,
de la soledad de mi alma
y del latir de mi corazón.
Desearte es mi más grave desacierto,
tenerte es mi mayor anhelo
y nunca juntarnos es nuestro destino.
un solo sentir,
de un suspirar,
una brisa fría,
perfora mi corazón,
como si una katana fuera.
Aquello que me negué a sentir,
pero fluye en mis venas,
como un veneno,
convirtiéndome en un esclavo de tus ojos,
esclavo por voluntad propia.
Eres tú, solo tú,
la causa de mis dudas,
de mis angustias,
del dolor en mis sonrisas,
de la soledad de mi alma
y del latir de mi corazón.
Desearte es mi más grave desacierto,
tenerte es mi mayor anhelo
y nunca juntarnos es nuestro destino.
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