MARIO CUADROS
Intento de poeta
No tengo nada
que recriminarle al destino;
no todo lo que he perdido
lo he dejado en el camino,
algunas las dejé en otros caminos
colindantes o paralelas al mío.
Por ahí te dejé.
Por ahí pasas tú.
Por ahí me dejaste.
Por ahí paso asiduo vislumbrándote.
Me acuerdo cuando tus ojos
suavizaban el aire,
cuando los besos
asesinaban nostalgias.
Ahora no hay sentido al mirarte,
y tus besos son un dolor circunscrito
en toda mi rabia.
Pero como ya te dije,
no tengo nada
que recriminarle al destino.
Hoy mis silencios son ecos
de mi poesía baladí,
el suspiro que acababa
en tu sonrisa
acaba ahora
en el sopor de mis soledades.
Pero lo catastrófico
viene cuando pienso en ti,
el pensar no huye con la brisa,
el pensar no sigue la corriente de los mares.
El pensar es una extremidad
con la función de asirse
a la deseada vida,
y peor aún, pensar en ti
implica suponer esperanzas
con cierto grado de melancolía.
Y a pesar que te he dicho
que no tengo nada
que recriminarle al destino,
¡cómo anhelo que se junten
tu camino y el mío!
que recriminarle al destino;
no todo lo que he perdido
lo he dejado en el camino,
algunas las dejé en otros caminos
colindantes o paralelas al mío.
Por ahí te dejé.
Por ahí pasas tú.
Por ahí me dejaste.
Por ahí paso asiduo vislumbrándote.
Me acuerdo cuando tus ojos
suavizaban el aire,
cuando los besos
asesinaban nostalgias.
Ahora no hay sentido al mirarte,
y tus besos son un dolor circunscrito
en toda mi rabia.
Pero como ya te dije,
no tengo nada
que recriminarle al destino.
Hoy mis silencios son ecos
de mi poesía baladí,
el suspiro que acababa
en tu sonrisa
acaba ahora
en el sopor de mis soledades.
Pero lo catastrófico
viene cuando pienso en ti,
el pensar no huye con la brisa,
el pensar no sigue la corriente de los mares.
El pensar es una extremidad
con la función de asirse
a la deseada vida,
y peor aún, pensar en ti
implica suponer esperanzas
con cierto grado de melancolía.
Y a pesar que te he dicho
que no tengo nada
que recriminarle al destino,
¡cómo anhelo que se junten
tu camino y el mío!
Última edición: