Unsenderosinfin
Poeta fiel al portal
Sentado en la duna me he puesto a esperar
Ha esperar me he puesto soñando en la duna
Una ninfa blanca con tocado de sal
Vestida de plata por su hermana luna
¡En dos sueños recientes ella vino del mar!
De un lejano jardín de coral
Con palacios de perlas, algas y espuma
Que noche tan triste, tan triste y serena
A la playa de pronto he llegado
Por no sé que emoción impulsado
Por no sé que gran pena
Serenidad y sosiego, esta noche regala
Con su atavío majestuoso de negros tules
Bordados de plata en sus pliegues azures
Con broches brillantes se viste de gala
De su menguante umbral asoma la luna
Tímida su mirada en la ribera deja
El pálido semblante que el agua refleja
Con rizos de plata que le pinta la espuma
En su teatro de juncos escondido en la duna
En anónimo esfuerzo trasnochado grillo
Insiste sin pausa su viejo estribillo
Queriendo embrujado enamorar esa luna
Corriendo tras las olas que lamen la playa
Suspiros del viento juegan a ser brisa
Y les roba travieso sus copos de tiza
Que la arena enjuga cual besos de plata
En sectario juego las golondrinas inquietas
Funden cielo y mar en rápidas piruetas
Aquí son espuma, allá blancas saetas
Y en el azur firmamento, fugaces estrellas
De pronto en la ribera tu figura presiento
¿Eres tú mi dulce bien? ¿Tú, dulce bien mío?
Pero, ¿No será la brisa? ¿No será este viento?
¿Será tu cuerpo con blanco atavío?,
¿O es tu blanca piel que llevas de saya?
¿Calzan tus pies argénteos avíos?
¿O me engaña la luna sobre la blanca playa?
¿Son tus finos dedos, tus manos perladas?
¿O son golondrinas que despliegan sus alas?
¿Donde termina tu piel, donde la luz de la luna?
¿Cuáles son tus blancos senos, cuales los copos de espuma?
¿Ha llegado la aurora? ¿Ya comienza el día?
¿O todo es celeste porque tú me miras?
¡OH! deidades marinas ¿que me habéis traído?,
Que confunde mis ojos, que confunde mi oído
¿Mi pecado acaso ocultar no he podido?
¿Delató esta tristeza el secreto mío?
¿Acaso del cielo me traéis la condena?
¡OH ingratas! ¡Solo me traéis pena!
Mi dulce tristeza, oportuno resquicio
¡Y me condenáis con Tántalo al duro suplicio!
. . . . . . . . . . . . . . . . . . .
¿Por cuales recuerdos mi alma se encoge?
¿Que nostalgias surcan esta noche de estío?
¿Cuáles son las penas de mi desvarío?
¿Que quimeras nuevas mi corazón recoge?
. . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Y mientras de ti mi cuerpo se ayuna
Sorprende mi angustia la aurora testigo
Ya no canta el grillo, yo sigo en mi duna
De un sueño increíble buscando el abrigo
Soñando despierto que es mía esa luna
Unsenderosinfin
Ha esperar me he puesto soñando en la duna
Una ninfa blanca con tocado de sal
Vestida de plata por su hermana luna
¡En dos sueños recientes ella vino del mar!
De un lejano jardín de coral
Con palacios de perlas, algas y espuma
Que noche tan triste, tan triste y serena
A la playa de pronto he llegado
Por no sé que emoción impulsado
Por no sé que gran pena
Serenidad y sosiego, esta noche regala
Con su atavío majestuoso de negros tules
Bordados de plata en sus pliegues azures
Con broches brillantes se viste de gala
De su menguante umbral asoma la luna
Tímida su mirada en la ribera deja
El pálido semblante que el agua refleja
Con rizos de plata que le pinta la espuma
En su teatro de juncos escondido en la duna
En anónimo esfuerzo trasnochado grillo
Insiste sin pausa su viejo estribillo
Queriendo embrujado enamorar esa luna
Corriendo tras las olas que lamen la playa
Suspiros del viento juegan a ser brisa
Y les roba travieso sus copos de tiza
Que la arena enjuga cual besos de plata
En sectario juego las golondrinas inquietas
Funden cielo y mar en rápidas piruetas
Aquí son espuma, allá blancas saetas
Y en el azur firmamento, fugaces estrellas
De pronto en la ribera tu figura presiento
¿Eres tú mi dulce bien? ¿Tú, dulce bien mío?
Pero, ¿No será la brisa? ¿No será este viento?
¿Será tu cuerpo con blanco atavío?,
¿O es tu blanca piel que llevas de saya?
¿Calzan tus pies argénteos avíos?
¿O me engaña la luna sobre la blanca playa?
¿Son tus finos dedos, tus manos perladas?
¿O son golondrinas que despliegan sus alas?
¿Donde termina tu piel, donde la luz de la luna?
¿Cuáles son tus blancos senos, cuales los copos de espuma?
¿Ha llegado la aurora? ¿Ya comienza el día?
¿O todo es celeste porque tú me miras?
¡OH! deidades marinas ¿que me habéis traído?,
Que confunde mis ojos, que confunde mi oído
¿Mi pecado acaso ocultar no he podido?
¿Delató esta tristeza el secreto mío?
¿Acaso del cielo me traéis la condena?
¡OH ingratas! ¡Solo me traéis pena!
Mi dulce tristeza, oportuno resquicio
¡Y me condenáis con Tántalo al duro suplicio!
. . . . . . . . . . . . . . . . . . .
¿Por cuales recuerdos mi alma se encoge?
¿Que nostalgias surcan esta noche de estío?
¿Cuáles son las penas de mi desvarío?
¿Que quimeras nuevas mi corazón recoge?
. . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Y mientras de ti mi cuerpo se ayuna
Sorprende mi angustia la aurora testigo
Ya no canta el grillo, yo sigo en mi duna
De un sueño increíble buscando el abrigo
Soñando despierto que es mía esa luna
Unsenderosinfin