Desvelando el primer deseo

penabad57

Poeta veterano en el portal
Así es el ala que se pliega sin dolor.

Lento el viaje, la lágrima,
el festivo ámbar de la niñez.

Omnímoda la luz de julio
cuando ejercen de sol los miembros
y la caricia es un desafío o un éxtasis.

El arco en llamas,
la deidad de un dios tan próximo
como el relumbrar de la piel incendiada.

No hay alguaciles para la infancia rota
ni nubes grises para la raíz
que arremete altiva
contra la pasividad del tiempo.

Solo un olimpo
donde duermen las margaritas invencibles
-aquel verano suave, fértil, un desliz en el labio,
igual que derretirse el color
de un helado interminable
en la boca soldada de nuestro aliento-.

Se rompen las cadenas
cuando vibra la longitud ambivalente
de la armonía táctil.

Allí, en el país que no conocimos
o en la lúgubre habitación hastiada de deseos,
en los viajes opuestos a la luz,
en las ramas que el viento posa
después del delirio,
quizá en los rombos que se entrelazan
como murciégalos dormidos
antes de llorar en las vigas unísonas
de nuestro despertar,
se encuentra el silencio manso del placer.

Al fin crece este reguero de sílabas sin paz,
para que mi nombre se suicide
bajo el pábilo de un poema,
entre las costuras de una pubertad eterna
- casi despiadada-
en el refugio que ha dejado ya de ser enigma.
 
Última edición:
Así es el ala que se pliega sin dolor.

Lento el viaje, la lágrima,
el festivo ámbar de la niñez.

Omnímoda la luz de julio
cuando ejercen de sol los miembros
y la caricia es un desafío o un éxtasis.

El arco en llamas,
la deidad de un dios tan próximo
como el relumbrar de la piel incendiada.

No hay alguaciles para la infancia rota
ni nubes grises para la raíz
que arremete altiva
contra la pasividad del tiempo.

Solo un olimpo
donde duermen las margaritas invencibles
-aquel verano suave, fértil, un desliz en el labio,
igual que derretirse el color
de un helado interminable
en la boca soldada de nuestro aliento-.

Se rompen las cadenas
cuando vibra la longitud ambivalente
de la armonía táctil.

Allí, en el país que no conocimos
o en la lúgubre habitación hastiada de deseos,
en los viajes opuestos a la luz,
en las ramas que el viento posa
después del delirio,
quizá en los rombos que se entrelazan
como murciégalos dormidos
antes de llorar en las vigas unísonas
de nuestro despertar,
se encuentra el silencio manso del placer.

Al fin crece este reguero de sílabas sin paz,
para que mi nombre se suicide
bajo el pábilo de un poema,
entre las costuras de una pubertad eterna
- casi despiadada-
en el refugio que ha dejado ya de ser enigma.
Y cada deseo se va forjando, con el tiempo y las circunstancias, no hay quien se resista A él, creando cada escenario, grato leerte
 
Así es el ala que se pliega sin dolor.

Lento el viaje, la lágrima,
el festivo ámbar de la niñez.

Omnímoda la luz de julio
cuando ejercen de sol los miembros
y la caricia es un desafío o un éxtasis.

El arco en llamas,
la deidad de un dios tan próximo
como el relumbrar de la piel incendiada.

No hay alguaciles para la infancia rota
ni nubes grises para la raíz
que arremete altiva
contra la pasividad del tiempo.

Solo un olimpo
donde duermen las margaritas invencibles
-aquel verano suave, fértil, un desliz en el labio,
igual que derretirse el color
de un helado interminable
en la boca soldada de nuestro aliento-.

Se rompen las cadenas
cuando vibra la longitud ambivalente
de la armonía táctil.

Allí, en el país que no conocimos
o en la lúgubre habitación hastiada de deseos,
en los viajes opuestos a la luz,
en las ramas que el viento posa
después del delirio,
quizá en los rombos que se entrelazan
como murciégalos dormidos
antes de llorar en las vigas unísonas
de nuestro despertar,
se encuentra el silencio manso del placer.

Al fin crece este reguero de sílabas sin paz,
para que mi nombre se suicide
bajo el pábilo de un poema,
entre las costuras de una pubertad eterna
- casi despiadada-
en el refugio que ha dejado ya de ser enigma.
Muy bellas y poéticas imágenes impregnadas de sentimientos que buscan en los recuerdos y en un presente que se desliza rapido entre los versos de este bellísimo poema. Me ha gustado mucho amigo penabad. Un abrazo. Paco.
 
Así es el ala que se pliega sin dolor.

Lento el viaje, la lágrima,
el festivo ámbar de la niñez.

Omnímoda la luz de julio
cuando ejercen de sol los miembros
y la caricia es un desafío o un éxtasis.

El arco en llamas,
la deidad de un dios tan próximo
como el relumbrar de la piel incendiada.

No hay alguaciles para la infancia rota
ni nubes grises para la raíz
que arremete altiva
contra la pasividad del tiempo.

Solo un olimpo
donde duermen las margaritas invencibles
-aquel verano suave, fértil, un desliz en el labio,
igual que derretirse el color
de un helado interminable
en la boca soldada de nuestro aliento-.

Se rompen las cadenas
cuando vibra la longitud ambivalente
de la armonía táctil.

Allí, en el país que no conocimos
o en la lúgubre habitación hastiada de deseos,
en los viajes opuestos a la luz,
en las ramas que el viento posa
después del delirio,
quizá en los rombos que se entrelazan
como murciégalos dormidos
antes de llorar en las vigas unísonas
de nuestro despertar,
se encuentra el silencio manso del placer.

Al fin crece este reguero de sílabas sin paz,
para que mi nombre se suicide
bajo el pábilo de un poema,
entre las costuras de una pubertad eterna
- casi despiadada-
en el refugio que ha dejado ya de ser enigma.
Deseos y formas que se han impregnao en ese discurso intimo
donde se dilatan esos universos que llevaron a ese primer deseo.
se abre asi un manantial de clarividencia y un renacer para
ver, desde lejos, ese refugio para el alma enamorada. felicidades.
bellissimo. saludos de luzyabsenta
 
Deseos y formas que se han impregnao en ese discurso intimo
donde se dilatan esos universos que llevaron a ese primer deseo.
se abre asi un manantial de clarividencia y un renacer para
ver, desde lejos, ese refugio para el alma enamorada. felicidades.
bellissimo. saludos de luzyabsenta
Siempre se agradecen tu presencia y comentarios en esta humilde ventana. Un saludo cordial.
 
Siempre se agradecen tu presencia y comentarios en esta humilde ventana. Un saludo cordial.
De nuevo me adentro para disfrutar
en una nueva lectura de esta obra
que deja materias para latir en ella.
Agradezco ademas tu respuesta
amable para mi comentario.
saludos siempre de luzyabsenta
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba