sr hammett
Poeta recién llegado
Que el cielo me odie por amarte vida mía,
por anhelar el secuestrarte aqui en mi lecho
un prometeo encadenado entre tus pechos,
un suspiro que se incendia noche y día.
aun cuando robé lo que buscaba,
sigo teniendo el hambre insaciable de besarte
de salir una vez mas a tu camino
y como lobo en pies de hombre susurrarte:
que eres mía, como de nadie
que robaré tu jardin entre desvelos
aunque el resto de los hombres me deteste
aunque deba incluso renunciar al cielo.
La luna madre y mi cama son testigos
y me recuerdan cada noche que no estas
la fiebre y el delirio me devoran
murmurando sin saber si volverás...
por anhelar el secuestrarte aqui en mi lecho
un prometeo encadenado entre tus pechos,
un suspiro que se incendia noche y día.
aun cuando robé lo que buscaba,
sigo teniendo el hambre insaciable de besarte
de salir una vez mas a tu camino
y como lobo en pies de hombre susurrarte:
que eres mía, como de nadie
que robaré tu jardin entre desvelos
aunque el resto de los hombres me deteste
aunque deba incluso renunciar al cielo.
La luna madre y mi cama son testigos
y me recuerdan cada noche que no estas
la fiebre y el delirio me devoran
murmurando sin saber si volverás...