ElS@nto
Poeta recién llegado
Detesto, unas sabanas con goteras
La ignorancia hipócrita en los museos
Poner candado a las maletas
Que tengo cargadas de deseos
Detesto, el viento de Levante
El café con sacarina
La pereza, ande o no ande
De tus besos, la nicotina
Detesto, de la vejez, los huesos maltrechos
Las arrugas en el lívido
Que se queden los huevos, sin pelos en el pecho
Los goteros contra el olvido
Detesto, a la mujer materialista
Los culos que se creen escaparates
Las banderas del machismo feminista
Los divorcios que se pierden por empate
Detesto, la cerca lejanía de los dedos
La triste parsimonia de tus manos
La incógnita en la iglesia, de quien se habrá tirado un pedo?
Cuando estamos, entre hermanas y hermanos
Detesto, una noria que se cansa
Los insultos con acuse de recibo
La gata de tus ojos cuando es mansa
Los tiempos del verbo amar en prohibitivo
Detesto, las buenas compañías
La gente que se aparta de los vicios
La leche del pezón de la agonía
Los muelles de las camas del hospicio
Detesto, vivir de día y dormir de noche
Los besos calentados en microondas
La gente que no canta en el coche
La frialdad de las camas al contado de las Fondas
Detesto, el soplo a las velas de cumpleaños
La reja con ventana del calabozo
La prisa desmedida de los años
El deseo malpagao del esposo
Detesto, las verdades a la cara del espejo
Las manos como garbanzos en remojo
Los besos que me tiras tu de lejos
Que yo por no sufrir nunca recojo
Detesto, la guerra sin excusas
Matar con una aguja un botón
Detesto, la guerra con excusas
Detesto, no encontrar ninguna exclusa
Que baje de tu blusa, hasta tu pantalón
Detesto, el sudor sin destemplanza
La risa marchitada por un llanto
De la Justicia, la poca grasa, en la bisagra de su balanza
Los versos con dolor que yo me canto
Detesto, que te largues sin despedidas
Que regreses por conveniencia
Que te quedes porque, mi vida
Te guste la miel de la indiferencia
Detesto, al pedófilo con sotana
Al Cabrón que nubla la mirada los críos
Al Diablo con alzacuellos
Al que sus ganas las desgana
Matando corazones de frío
Detesto, la omnipotencia
Cuando se alardea con ella de boquilla
Si resulta indiferencia
Lo que al final a la 1º maquilla
Detesto, los amores de paso
La serenidad interminable de lo profundo
Las cortinas de tela de raso
En los ojos del creador mundo
Detesto, marcharme
Con tinta en el tintero
Pero quede claro, tu lo sabes
Que NO detesto,
Quererte como te quiero