tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sigo entrando en mis sueños cada noche en los momentos más inesperados.
No logro encontrar las tormentas hurañas que dicen anidar en las uñas de mis dedos.
Debí olvidar todo lo que deseé incluso no debí recordar el dolor de estar vivo.
La mente construirá imágenes paralizadas que seguirán interrumpiendo la muerte.
La lluvia se ha forjado en la ceguera de su mente narrando sórdidos versos líticos.
Su mirada cavernosa provoca un fraseo entre líneas, oculto detrás de la bulla de la tarde.
Los árboles que todo lo observan desde aquí y en secrecía frente al paisaje tórrido contiguo.
Parecen cruzar fantásticamente las fronteras inelásticas de una ilusión mórbida.
No logro encontrar las tormentas hurañas que dicen anidar en las uñas de mis dedos.
Debí olvidar todo lo que deseé incluso no debí recordar el dolor de estar vivo.
La mente construirá imágenes paralizadas que seguirán interrumpiendo la muerte.
La lluvia se ha forjado en la ceguera de su mente narrando sórdidos versos líticos.
Su mirada cavernosa provoca un fraseo entre líneas, oculto detrás de la bulla de la tarde.
Los árboles que todo lo observan desde aquí y en secrecía frente al paisaje tórrido contiguo.
Parecen cruzar fantásticamente las fronteras inelásticas de una ilusión mórbida.