Jose Andrea Kastronovo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Detrás de tu puerta quedaste tu, sentidamente llorando,
y del otro lado yo, rogando que me escucharas,
te rogaba con mis palabras y con el corazón desangrando...
Dentro de tu casa te quedaste con tus fantasmas,
dudando de mi amor y queriendo creer que me amabas,
yo afuera tocaba y te suplicaba mientras arrastraba mi alma...
Detrás de tu fría puerta, justo ahí se quedó tu amor,
escondido debajo del miedo, cegado por un absurdo rencor,
deseabas que yo entrara, aunque para abrir no tuviste valor...
Detrás de tu puerta, encerraste nuestros sueños,
debajo del tapete, quedaron aplastadas mis ilusiones,
y sepultados con tu orgullo quedaron mis deseos muertos...
Detrás de tu puerta, apretabas esa perilla acongojada,
quisiste quizá abrirla, pero el miedo dobló tu mano,
cerró tu corazón a mis palabras y me negaste tu mirada...
Detrás de tu puerta, te quedaste sin hacer nada,
te encerraste bajo llave, y me sacaste de tu vida,
destruiste a este corazón que de verdad te amaba...
Detrás de tu puerta, de mi te encerraste con llave,
no hubo poder que hiciera que me escucharas,
cargando esta tristeza, ahora tendré que alejarme
y del otro lado yo, rogando que me escucharas,
te rogaba con mis palabras y con el corazón desangrando...
Dentro de tu casa te quedaste con tus fantasmas,
dudando de mi amor y queriendo creer que me amabas,
yo afuera tocaba y te suplicaba mientras arrastraba mi alma...
Detrás de tu fría puerta, justo ahí se quedó tu amor,
escondido debajo del miedo, cegado por un absurdo rencor,
deseabas que yo entrara, aunque para abrir no tuviste valor...
Detrás de tu puerta, encerraste nuestros sueños,
debajo del tapete, quedaron aplastadas mis ilusiones,
y sepultados con tu orgullo quedaron mis deseos muertos...
Detrás de tu puerta, apretabas esa perilla acongojada,
quisiste quizá abrirla, pero el miedo dobló tu mano,
cerró tu corazón a mis palabras y me negaste tu mirada...
Detrás de tu puerta, te quedaste sin hacer nada,
te encerraste bajo llave, y me sacaste de tu vida,
destruiste a este corazón que de verdad te amaba...
Detrás de tu puerta, de mi te encerraste con llave,
no hubo poder que hiciera que me escucharas,
cargando esta tristeza, ahora tendré que alejarme
Última edición: