Elizabeth Flores
Poeta que considera el portal su segunda casa
En alfombras mágicas volé mis sueños
haladas por míticas alas de terciopelo
viajé en tu atmósfera respirando magia
trémula, en odisea mi alma agonizaba.
En mi utopía me rendí a la ceguera
y al buscarte en el Olimpo de titanes
mi corazón lloró hasta marchitarse
al verte arrodillado ante las diosas.
Mi destierro es mi alma en desenfreno
que en remiendos vaga sin dueño
perspicaz el sueño susurra tu nombre
y al despertar un nudo aprieta mi garganta.
Silente igual que el mudo viento
una ola musical suena en mi mente
que me estruja frente a un talud
y en la ermita de mi sangre rezo.
Me sumerjo al precipicio del abismo
con un sello en mis poros sin respiro,
el salvajismo y el suplicio de tu ausencia
me condena a morir detrás de un sueño.
En mi utopía me rendí a la ceguera
y al buscarte en el Olimpo de titanes
mi corazón lloró hasta marchitarse
al verte arrodillado ante las diosas.
Mi destierro es mi alma en desenfreno
que en remiendos vaga sin dueño
perspicaz el sueño susurra tu nombre
y al despertar un nudo aprieta mi garganta.
Silente igual que el mudo viento
una ola musical suena en mi mente
que me estruja frente a un talud
y en la ermita de mi sangre rezo.
Me sumerjo al precipicio del abismo
con un sello en mis poros sin respiro,
el salvajismo y el suplicio de tu ausencia
me condena a morir detrás de un sueño.
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