Nommo
Poeta veterano en el portal
Estamos enlatados, en este planeta Tierra, y frugalmente comemos, poemas del cyber-espacio.
Nos nutren los conceptos, y rozamos la perfección, pero cojeamos por querer ser protagonistas.
Yo te vi en una revista, y salías muy hermosa; te tengo bien presente.
Una fotografía me ayuda a idealizarte, pues el conocimiento empieza en el asombro; según Sócrates dijo.
Te traigo a mi memoria, para compartir contigo, mi árbol genealógico.
Parentesco, afinidad, amistad, proximidad, empatía...
Tu lenguaje no verbal, de los gestos, los ademanes y las miradas.
Y luego, tu discurso, educado y precoz, desde tu Juventud, en la que lucías noble impronta.
Aspiro a saber de ti, puesto que te muestras gallarda, inocente e inteligente, y no eres tonta.
Pero con cientos de miles de lectores, comparto tu carisma.
Sin lugar a dudas, pensarás de mí, que soy un garabato en un lienzo blanco, al carboncillo.
O un compañero en la senda evolutiva, que alivia tu malestar...
A veces, al vacío te quieres precipitar. Ya sé que la fama puede ser una losa muy pesada.
Copas, oros, bastos y espadas. Diamantes, tréboles, corazones y picas.
Juguemos a las cartas. Esa revista del Corazón me gusta mucho. Y no me perjudica...
Nos nutren los conceptos, y rozamos la perfección, pero cojeamos por querer ser protagonistas.
Yo te vi en una revista, y salías muy hermosa; te tengo bien presente.
Una fotografía me ayuda a idealizarte, pues el conocimiento empieza en el asombro; según Sócrates dijo.
Te traigo a mi memoria, para compartir contigo, mi árbol genealógico.
Parentesco, afinidad, amistad, proximidad, empatía...
Tu lenguaje no verbal, de los gestos, los ademanes y las miradas.
Y luego, tu discurso, educado y precoz, desde tu Juventud, en la que lucías noble impronta.
Aspiro a saber de ti, puesto que te muestras gallarda, inocente e inteligente, y no eres tonta.
Pero con cientos de miles de lectores, comparto tu carisma.
Sin lugar a dudas, pensarás de mí, que soy un garabato en un lienzo blanco, al carboncillo.
O un compañero en la senda evolutiva, que alivia tu malestar...
A veces, al vacío te quieres precipitar. Ya sé que la fama puede ser una losa muy pesada.
Copas, oros, bastos y espadas. Diamantes, tréboles, corazones y picas.
Juguemos a las cartas. Esa revista del Corazón me gusta mucho. Y no me perjudica...
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