Solsticio de primavera
Poeta fiel al portal
Devoción
Las grescas, como en las arenas grecolatinas,
causaron y han de, damnificados que hoy
se veneran en las ágoras, o que los van.
La carne trenzada a sus huesos, sus cartílagos
y ramificaciones venéreas, la médula y espina dorsal,
¡todo olvidado, el prístino humano, por la insignia de devoción!
El humano siente, el mármol no.
Las grescas, como en las arenas grecolatinas,
causaron y han de, damnificados que hoy
se veneran en las ágoras, o que los van.
La carne trenzada a sus huesos, sus cartílagos
y ramificaciones venéreas, la médula y espina dorsal,
¡todo olvidado, el prístino humano, por la insignia de devoción!
El humano siente, el mármol no.