Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
De todo cuanto soy me alejo
sin renunciar a ello, sin embargo;
contradigo abecedarios con escasez de letras
necesitados de puntos para evitar los ahogos.
Mi palabra sincera se descuelga de la boca enrejada,
como el hilo de la araña de la cornisa fría de ladrillo
y busca un algodón entre tus labios.
Son maneras distintas de tejer la vida
pero ambas hermosas en orgullo y deseo.
Semejantes a nubes con almacén de sueños
donde todo viento impulsa la necesidad del beso,
así nuestras palabras, deshilachadas o en montones
como lechos de pluma, se suceden, se vierten,
cumplen la misión
de devolver la sed del agua.