la musica en los balcones
Poeta recién llegado
Aprendí que los besos no son contratos, a no apostar por el trece, no esta en los dados, a utilizar mis lagrimas para navegar, no le temo a la calma de la soledad, ni a su silencio.
Aprendí a plantar mi propio jardín, giralunas que sueñan con girasoles, a no esperar que nadie me traiga flores, te dejo mi pasado por necesidad, solo me llevo una maleta, en la que solo quepan los buenos recuerdos.
Aprendí que aceptar es el mayor de los verbos, que los errores son besos que nos debemos, que una sonrisa tiene el poder de curar, he tenido la suerte de poder mirar, donde otros lloran.
Aprendí a buscar sin haber perdido, a entender que el pasado no es mi enemigo, que la luna no sale si el sol no se va, te dejo mi pasado por afinidad, solo me llevo, una maleta, en la que solo quepan los buenos recuerdos.
Aprendí a plantar mi propio jardín, giralunas que sueñan con girasoles, a no esperar que nadie me traiga flores, te dejo mi pasado por necesidad, solo me llevo una maleta, en la que solo quepan los buenos recuerdos.
Aprendí que aceptar es el mayor de los verbos, que los errores son besos que nos debemos, que una sonrisa tiene el poder de curar, he tenido la suerte de poder mirar, donde otros lloran.
Aprendí a buscar sin haber perdido, a entender que el pasado no es mi enemigo, que la luna no sale si el sol no se va, te dejo mi pasado por afinidad, solo me llevo, una maleta, en la que solo quepan los buenos recuerdos.