abcd
Poeta adicto al portal
Ciegos, finos barrotes casi invisibles, inservibles,
húmedo recinto para mis emociones, celda de huesos,
en un cautiverio sin cautivos,
te pienso, y los planetas son plantas carnívoras,
te recuerdo y las hormigas son seres enormes que se endulzan con mi tristeza.
Baten sus alas, lejos y muy cerca, mil mujeres hermosas,
son todas iguales, lo se, lo sabes.
Arrojar los sueños como un envoltorio de caramelo,
sin que afecte al sistema emotivo,
arrojar hasta los ojos con el mismo desinterés.
Hay llamas, alguien llama, alguien se escucha entre todo ese griterío cargado de silencio.
¡Hay que cambiar!
Tu y yo no existimos,
somos como el viento.
Es hora pronto de huir, de acabar con la metafísica,
de bloquear las nubes con promesas cumplidas
y brillar en el azul marino de los besos
como esa hoja que acabo de arrancar en que otra puta ella quiso escribir.
húmedo recinto para mis emociones, celda de huesos,
en un cautiverio sin cautivos,
te pienso, y los planetas son plantas carnívoras,
te recuerdo y las hormigas son seres enormes que se endulzan con mi tristeza.
Baten sus alas, lejos y muy cerca, mil mujeres hermosas,
son todas iguales, lo se, lo sabes.
Arrojar los sueños como un envoltorio de caramelo,
sin que afecte al sistema emotivo,
arrojar hasta los ojos con el mismo desinterés.
Hay llamas, alguien llama, alguien se escucha entre todo ese griterío cargado de silencio.
¡Hay que cambiar!
Tu y yo no existimos,
somos como el viento.
Es hora pronto de huir, de acabar con la metafísica,
de bloquear las nubes con promesas cumplidas
y brillar en el azul marino de los besos
como esa hoja que acabo de arrancar en que otra puta ella quiso escribir.