• 📢 Nuevo: Hazte Mecenas — sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. | Mi Libro de Poesía | Métrica Española (beta)
  • Herramienta de Métrica Española mejorada

    Hemos renovado por completo nuestro analizador de métrica: ahora analiza poemas enteros con detección de sinalefas, sinéresis, esquema rímico, tipo de estrofa y mucho más. Además, incluye dos nuevas herramientas: Rimas — busca rimas consonantes y asonantes filtradas por sílabas — y Sinónimos — encuentra palabras alternativas que encajen en tu verso. Está en fase de pruebas — tu opinión nos ayuda a perfeccionarlo. Si encuentras algún error o tienes sugerencias, escríbenos a info@mundopoesia.com. Probar la nueva versión →

DIA DE SENDERISMO (TERCERA PARTE)

epimeteo

Poeta que considera el portal su segunda casa
Seguí mi camino andando
cuando cerca vi a un labriego
montado en su borriquillo
con jubón sanchopancesco,
de aspecto un tanto cetrino
como surgido del suelo.

Me pongo pronto a su altura
para pedirle consejo
que su sapiencia del campo
me puede dar mucho juego:

¿Tuviera a bien de instruir
a este pobre andariego?
pregunto resueltamente
y él me mira con recelo.
Me observa de arriba abajo,
por mor de mi mal atuendo,
con la ropa hecha jirones
y mi cuerpo contrahecho

“Pregunte usted lo que quiera”
me dice tan noble viejo.
Con un hálito de voz
por cansancio y sin resuello,
yo le expongo en tono humilde
mi escaso conocimiento,
pues de las cosas del campo
casi ninguna yo entiendo:

“Yo no sé sembrar patatas
ni ciruelas ni ciruelos;
ni en la vida distinguí
una liebre de un camello”

Lo que entre comillas pongo
me lo explica el buen labriego:

“Todo lo que ve crecer
sembrado ha sido primero”
y hasta alguno de nosotros
forma parte del terreno.


Y me vino a la memoria
(de la que tanto carezco)
película ilustrativa
de lo que me dice el viejo:

“Amanece que no es poco”
¡hombres que nacen del suelo!
No sé si en serio o en broma
me contestaba el abuelo
al ser mi ignorancia mucha
fácilmente pico anzuelo.

No muy lejos del lugar,
al otro lado de un huerto,
oigo un canto conocido;

que despertó el sentimiento:
cu cu cu cu cu cu cu
repetía con gracejo.
Mi mente se iluminó
y me vino un buen recuerdo
de un viejo reloj de cuco
que de mi abuela yo tengo.

Porque quise presumir
de mi sapiencia ante el viejo
le expuse resueltamente
mi conocimiento añejo:

¿A quién se le habrá ocurrido,
pues hay que ser gran pendejo,
plantar un reloj de cuco
que en Abril no habría que hacerlo?
¿Pues no es Noviembre buen mes
para sembrar uno nuevo?

Le miro muy fijamente
y espero su asentimiento.
Mas su mirada siniestra
noté de apercibimiento.
Bajándose de la burra
y sin hacer un comento
cogió su vara de roble,
que no sé si era un sarmiento;
y tanto cargó mis espaldas
que hasta reía el jumento,
al tiempo que me decía:

“Verás que vas aprendiendo”.
y la lección aprendí
lo saben hasta los muertos.
Aunque no sé si el poeta
que gerundios va metiendo.

Soy un tonto de remate,
pensé para mis adentros,
por permitir a la lengua
exponer el pensamiento. .................CONTINUARÁ
 
Última edición:
Me sigues haciendo pasar muy buenos ratos con esta a aventura campo través, Epimeteo; no bajas es listón de tu fino humor, amigo tan bien relatado en este romance como en los anteriores. Lamento que no sea todo lo visitado y comentado que en mi opinión merecen cada una de las partes editadas; yo creo que todo llegará, que hay veces en que la gente tarda algo en dejar sus comentarios, pero llegarán, seguro.

Te apunto que en este verso :

“Verás cómo vas aprendiendo”.

se te ha ido una sílaba más que solucionarías facilmente con un "que" en vez de un "como".

Un abrazo y mi más sincera felicitación. Quedo a la espera de la próxima entrega.
 
Última edición:
Seguí mi camino andando
cuando cerca vi a un labriego
montado en su borriquillo
con jubón sanchopancesco,
de aspecto un tanto cetrino
como surgido del suelo.

Me pongo pronto a su altura
para pedirle consejo
que su sapiencia del campo
me puede dar mucho juego:

¿Tuviera a bien de instruir
a este pobre andariego?
pregunto resueltamente
y él me mira con recelo.
Me observa de arriba abajo,
por mor de mi mal atuendo,
con la ropa hecha jirones
y mi cuerpo contrahecho

“Pregunte usted lo que quiera”
me dice tan noble viejo.
Con un hálito de voz
por cansancio y sin resuello,
yo le expongo en tono humilde
mi escaso conocimiento,
pues de las cosas del campo
casi ninguna yo entiendo:

“Yo no sé sembrar patatas
ni ciruelas ni ciruelos;
ni en la vida distinguí
una liebre de un camello”

Lo que entre comillas pongo
me lo explica el buen labriego:

“Todo lo que ve crecer
sembrado ha sido primero”
y hasta alguno de nosotros
forma parte del terreno.


Y me vino a la memoria
(de la que tanto carezco)
película ilustrativa
de lo que me dice el viejo:

“Amanece que no es poco”
¡hombres que nacen del suelo!
No sé si en serio o en broma
me contestaba el abuelo
al ser mi ignorancia mucha
fácilmente pico anzuelo.

No muy lejos del lugar,
al otro lado de un huerto,
oigo un canto conocido;

que despertó el sentimiento:
cu cu cu cu cu cu cu
repetía con gracejo.
Mi mente se iluminó
y me vino un buen recuerdo
de un viejo reloj de cuco
que de mi abuela yo tengo.

Porque quise presumir
de mi sapiencia ante el viejo
le expuse resueltamente
mi conocimiento añejo:

¿A quién se le habrá ocurrido,
pues hay que ser gran pendejo,
plantar un reloj de cuco
que en Abril no habría que hacerlo?
¿Pues no es Noviembre buen mes
para sembrar uno nuevo?

Le miro muy fijamente
y espero su asentimiento.
Mas su mirada siniestra
noté de apercibimiento.
Bajándose de la burra
y sin hacer un comento
cogió su vara de roble,
que no sé si era un sarmiento;
y tanto cargó mis espaldas
que hasta reía el jumento,
al tiempo que me decía:

“Verás que vas aprendiendo”.
y la lección aprendí
lo saben hasta los muertos.
Aunque no sé si el poeta
que gerundios va metiendo.

Soy un tonto de remate,
pensé para mis adentros,
por permitir a la lengua
exponer el pensamiento. .................CONTINUARÁ

Coincido con Valentina, estimado Epimeteo, en que tu trabajo tiene mucho de quijotesco,
en esa mezcla de humor y drama de jocoso desenlace;
me ha encantado esta continuación del relato de tus penurias como caminante,
felizmente veo que hay más;
un saludo cordial,
Eduardo
 
Me sigues haciendo pasar muy buenos ratos con esta a aventura campo través, Epimeteo; no bajas es listón de tu fino humor, amigo tan bien relatado en este romance como en los anteriores. Lamento que no sea todo lo visitado y comentado que en mi opinión merecen cada una de las partes editadas; yo creo que todo llegará, que hay veces en que la gente tarda lago en dejar sus comentarios, pero llegarán, seguro.

Te apunto que en este verso :

“Verás cómo vas aprendiendo”.

se te ha ido una sílaba más que solucionarías facilmente con un "que" en vez de un "como".

Un abrazo y mi más sincera felicitación. Quedo a la espera de la próxima entrega.
En primar lugar gracias nuevamente por tu visita y por la corrección que me haces de ese verso que pasé a rectificar inmediatamente.
Creo que el romance resulta un tanto espeso y por eso ha recibido pocos comentarios. ¡Que se le va a hacer! En otras ocasiones recibi demasiadas, quizá inmerecidas.
Me alegro que hayas disfrutado con esta aventura campestre, de la que me queda ya el último episodio.
Un abrazo, Juan y me reitero en mi agradecimiento.
 
Divertido y estupendo romance Epimeteo, tiene mucho de quijotesco por aquello de recorrer otras tierras y zampar de otras relidades.
Me ha encantado
Saludos y Feliz tarde
Hola Valentina. Celebro enormemente que disfrutaras de esta pequeña bobada, pero era esa mi intención hacer, al menos, sonreír a la gente,
Muy agradecido por tu visita y comentario.
 
Coincido con Valentina, estimado Epimeteo, en que tu trabajo tiene mucho de quijotesco,
en esa mezcla de humor y drama de jocoso desenlace;
me ha encantado esta continuación del relato de tus penurias como caminante,
felizmente veo que hay más;
un saludo cordial,
Eduardo
Decia Nietzsche, que al menos en occidente todos eramos cristianos, hasta el mas ateo, pues la personalidad de Cristo y su doctrina fue tan grande que imprimió caracter. Pues eso mismo ocurrió y ocurre con Cervantes. Nuestro hablar es cervantesco, aun sin que nos demos cuenta (como le pasaba a monsieur Jourdain, personaje de Moliere, que como bien sabes hablaba en prosa sin saberlo.
Si, estimado maestro, queda el último "capitulo" de esta pretendida graciosa e histrionica historia.
Me alegro que te gustara,
Recibe, con mi respeto, mi cordial saludo
 
Jajajaja disculpeme usted pero me ha hecho reír muchísimo aunque también me sentí mal por usted por lo de la vara de roble o de Sarmiento. Mire que le fue mal por su inocencia. Ay amigo que escribe usted de maravilla y yo disfruto mucho al leerle. El ritmo de su poesía es encantador. Le felicito. Saludos y Bendiciones.
 
Jajajaja disculpeme usted pero me ha hecho reír muchísimo aunque también me sentí mal por usted por lo de la vara de roble o de Sarmiento. Mire que le fue mal por su inocencia. Ay amigo que escribe usted de maravilla y yo disfruto mucho al leerle. El ritmo de su poesía es encantador. Le felicito. Saludos y Bendiciones.
Jajajaja disculpeme usted pero me ha hecho reír muchísimo aunque también me sentí mal por usted por lo de la vara de roble o de Sarmiento. Mire que le fue mal por su inocencia. Ay amigo que escribe usted de maravilla y yo disfruto mucho al leerle. El ritmo de su poesía es encantador. Le felicito. Saludos y Bendiciones.
Mi ilusión en este tipo de romances es hacer reír y si te has reído me siento muy honrado, querida Lourdes.
Un beso
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba