Al final podrás juzgarnos de habernos olvidado unos de otros
y de no haber respetado nuestras diferencias
Podrás juzgar nuestra falta de amor y compasión
Pero no, de que cada día nació una nueva canción.
Podrás cuestionarnos nuestra sabiduría inconclusa
o los fines de nuestra tecnología
Podrás descubrir que erramos los caminos
que no utilizamos los medios correctos
Al final, nuestra desnudez del Edén será patente
pero no, de que cada día un nuevo libro se escribió
Podrás, si quieres, reclamarnos la sangre que hicimos correr,
nuestro silencio y nuestra cobardía
o las fiestas pomposas y nuestros tiliches coleccionados
y podrás reírte de los conceptos de belleza
de nuestros rostros bonitos, nuestros cuerpos atléticos
pero no, de que cada día, alguien, plasmó lo que
en la profundidad de su mente descubría.
Y podrás cuestionar nuestra poca coherencia
nuestros ojos cerrados, nuestras manos inactivas,
palabras vanas, caricias falsas...
pero no, los colores de nuestros dibujos, las esculturas de nuestras manos, las letras de nuestras canciones...
y de no haber respetado nuestras diferencias
Podrás juzgar nuestra falta de amor y compasión
Pero no, de que cada día nació una nueva canción.
Podrás cuestionarnos nuestra sabiduría inconclusa
o los fines de nuestra tecnología
Podrás descubrir que erramos los caminos
que no utilizamos los medios correctos
Al final, nuestra desnudez del Edén será patente
pero no, de que cada día un nuevo libro se escribió
Podrás, si quieres, reclamarnos la sangre que hicimos correr,
nuestro silencio y nuestra cobardía
o las fiestas pomposas y nuestros tiliches coleccionados
y podrás reírte de los conceptos de belleza
de nuestros rostros bonitos, nuestros cuerpos atléticos
pero no, de que cada día, alguien, plasmó lo que
en la profundidad de su mente descubría.
Y podrás cuestionar nuestra poca coherencia
nuestros ojos cerrados, nuestras manos inactivas,
palabras vanas, caricias falsas...
pero no, los colores de nuestros dibujos, las esculturas de nuestras manos, las letras de nuestras canciones...