abcd
Poeta adicto al portal
Estúpida, encefálica luna la de tus hombros,
invitación crepuscular que eclipsa el fuego de la memoria.
El peso nocturno en los ojos es luz de soledades
y en la confusión de astros en tu rostro
el diurno se ríe porque hoy tocó risa y nubes al despertar.
Me perdí en el desorden del mundo sin tus cosas desordenadas,
las palabras que no dijiste ayer suenan como un eco en el corazón que aún gime enamorado,
no me escuchas, no me lates, no me piensas, no me dueles
y lentamente la lluvia va a empañando la ventana de vos.
Se revelan las pesadillas y la ciudad será un dios enfurecido que aún no conozco.
Que tristeza me da, como nuestras sombras se cruzaron,
como pasaste a través de mi y sin que nuestros cuerpos se tocasen.
invitación crepuscular que eclipsa el fuego de la memoria.
El peso nocturno en los ojos es luz de soledades
y en la confusión de astros en tu rostro
el diurno se ríe porque hoy tocó risa y nubes al despertar.
Me perdí en el desorden del mundo sin tus cosas desordenadas,
las palabras que no dijiste ayer suenan como un eco en el corazón que aún gime enamorado,
no me escuchas, no me lates, no me piensas, no me dueles
y lentamente la lluvia va a empañando la ventana de vos.
Se revelan las pesadillas y la ciudad será un dios enfurecido que aún no conozco.
Que tristeza me da, como nuestras sombras se cruzaron,
como pasaste a través de mi y sin que nuestros cuerpos se tocasen.