Cecilya
Cecy
Esa infusión debe estar hecha con retoños bien tiernos de tu corazón, compañera Cecy. Recreas una atmosfera tan bella que me dan ganas de coger mi bicicleta y volar hasta tu otoño en Buenos Aires. Gracias por compartir. Te dejo un respetuso abrazo.
Los poetas tenemos la suerte de poder hacer viajes imaginarios, así que tu bicicleta mágica es perfectamente posible.
Te agradezco mucho el comentario tan hermoso y motivador.
También estuve leyendo tus temas y es todo un gusto conocer mejor tu obra.
Otro fuerte abrazo y muy feliz lunes y semana.