Dune Sierra
Poeta recién llegado
Diagnóstico de los instantes
Afuera, el mundo
está con los sonidos de siempre
secos, tolerables
para merodear el hábitat
de nuestra existencia,
para cerrar con broche de rutina
un día más.
Afuera, el mundo,
al igual que nosotros,
se aburre de los mismos paisajes,
del polvo que se anida
en los recodos, en los marcos
de este escenario
y se bebe de un sorbo,
como suele pasarnos,
el ocaso más corto del sol.
El mundo no está solo
pero cree estarlo,
se imagina que es el único
que se ha parado en el filo de un precipicio de ideas
y por falta de valor
ha rehusado lanzarse de cabeza,
para nacer de nuevo.
Al igual que todos y que yo,
el mundo tiene miedo de dormirse
y no despertar a la sexta hora
por eso,
toma a diario sus ansiolíticos
ríe y finge ser feliz
apoyado en una esquina de la galaxia,
viendo pasar otros mundos.
Afuera, el mundo
está con los sonidos de siempre
secos, tolerables
para merodear el hábitat
de nuestra existencia,
para cerrar con broche de rutina
un día más.
Afuera, el mundo,
al igual que nosotros,
se aburre de los mismos paisajes,
del polvo que se anida
en los recodos, en los marcos
de este escenario
y se bebe de un sorbo,
como suele pasarnos,
el ocaso más corto del sol.
El mundo no está solo
pero cree estarlo,
se imagina que es el único
que se ha parado en el filo de un precipicio de ideas
y por falta de valor
ha rehusado lanzarse de cabeza,
para nacer de nuevo.
Al igual que todos y que yo,
el mundo tiene miedo de dormirse
y no despertar a la sexta hora
por eso,
toma a diario sus ansiolíticos
ríe y finge ser feliz
apoyado en una esquina de la galaxia,
viendo pasar otros mundos.