tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
La imagen de mi cara perpetuada frente al mármol, hundiéndose lentamente mientras el cuerpo aun tibio gira adormecido, podría no pensar en nuevas fantasías aleatorias, reproduciendo ideogramas maquinales de la vida insustentable. Debajo de los cuentos estaré escondido entre la niebla, sin desear escucharte y comprometido a hacerlo todo bien. Viendo cómo se diluye el ultimo hilo de aventuras incontinentes. Con tus ojos atravesándome una vez más. La secuencia mórbida del destino disolviendo las nuevas formas que toma mi tiempo único. El trazo uniforme adormilando distancias dementes. No sabría estar lejos de aquí, pero de alguna razón me siento dentro de un mal innecesariamente extremo que por momentos distorsiona mi capacidad de asimilación. Las cosas se vuelven contra mí, me veo viejo y solo desdibujado en el reflejo de las sombras. Las palabras ahuecan unas pocas metáforas consensuando breves instantes que acabarán con todo de repente. La nada me aprieta contra el viento y es irremediablemente tiempo de partir.
Vuelvo repetidamente a verme corriendo en el horizonte, como queriendo escapar de las diagonales gramaticales, ovillando viejas historias de café.
Vuelvo repetidamente a verme corriendo en el horizonte, como queriendo escapar de las diagonales gramaticales, ovillando viejas historias de café.