Poeta Imperfecto
Poeta recién llegado
Una lágrima quemando tu rostro
me dijo que te irías;
fueron tus luceros húmedos
los que me dieron la despedida.
Fue tu voz rota
la que hizo llover en tus pómulos sin color,
un abrazo desesperado que la razón roba
Te sentí tanto que mi corazón tembló.
Levanté tu rostro de niña
y te sonreí mintiéndole a mi alma,
sequé tus lloros mientras tus manos cogía
y te besé con calma, pero mi soledad gritaba.
Te fuiste
y te miraba, y moría;
y te ibas, y contigo todo,
y conmigo nada, mi niña.
No te olvidaré, te prometí,
piensa mí, te rogué.
Y no eres recuerdo, siempre estás en mí;
y otro tendrá tus besos, pero amas mi piel.
Y cuando vuelva a verte,
volverá a nacer mi alma,
porque no dejarás de quererme,
ni yo a ti Te lo dirán mis lágrimas.
me dijo que te irías;
fueron tus luceros húmedos
los que me dieron la despedida.
Fue tu voz rota
la que hizo llover en tus pómulos sin color,
un abrazo desesperado que la razón roba
Te sentí tanto que mi corazón tembló.
Levanté tu rostro de niña
y te sonreí mintiéndole a mi alma,
sequé tus lloros mientras tus manos cogía
y te besé con calma, pero mi soledad gritaba.
Te fuiste
y te miraba, y moría;
y te ibas, y contigo todo,
y conmigo nada, mi niña.
No te olvidaré, te prometí,
piensa mí, te rogué.
Y no eres recuerdo, siempre estás en mí;
y otro tendrá tus besos, pero amas mi piel.
Y cuando vuelva a verte,
volverá a nacer mi alma,
porque no dejarás de quererme,
ni yo a ti Te lo dirán mis lágrimas.