Francisco Iván Pazualdo
Poeta veterano en el portal
Diamantina del amor
Riegas praderas con tus nombres,
los vistes de joyas, de una docena
de letras brillantes, de collares al cuello
y de anillos al dedo las indumentas.
Cataratas bañas, que se giran
al choque del agua en las rocas,
y en la estampida del amanecer
la noche quedara enjoyada
de tulipanes, en el enverdecer,
donde por lunas hay zafiros.
Revientas las riveras de aretes
esmeraldas, por los ríos
puedo ver tu nombre verde,
y de violetas a las mariposas
en la literatura de tu blusa.
Pero tu par de nombres,
los pétalos de la azucena
o los lirios carmesíes
de tus labios en la no pena.
Praderas riegas con tu par,
¡yo se! De los diamantes o
los cristales del amor de la diamantina,
que tiene por nombre.
Riegas praderas con tus nombres,
los vistes de joyas, de una docena
de letras brillantes, de collares al cuello
y de anillos al dedo las indumentas.
Cataratas bañas, que se giran
al choque del agua en las rocas,
y en la estampida del amanecer
la noche quedara enjoyada
de tulipanes, en el enverdecer,
donde por lunas hay zafiros.
Revientas las riveras de aretes
esmeraldas, por los ríos
puedo ver tu nombre verde,
y de violetas a las mariposas
en la literatura de tu blusa.
Pero tu par de nombres,
los pétalos de la azucena
o los lirios carmesíes
de tus labios en la no pena.
Praderas riegas con tu par,
¡yo se! De los diamantes o
los cristales del amor de la diamantina,
que tiene por nombre.
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