Kabuki
Poeta recién llegado
Diana va
Ya no esperemos más, la guitarra de candelarias
y los cirios morados del Señor de Pachacamilla,
se despiden con sus rituales de buena fe,
tradición y buenaventura.
y los cirios morados del Señor de Pachacamilla,
se despiden con sus rituales de buena fe,
tradición y buenaventura.
Las calles están abiertas y los zanjones son cadáveres.
Un niño pasa corriendo por un pontón
hacia los brazos de su madre.
Ella es bonita como toda una rosa blanca.
Un niño pasa corriendo por un pontón
hacia los brazos de su madre.
Ella es bonita como toda una rosa blanca.
El firmamento es celeste de sangre,
es isla de a puro puño. Sus soles estallan a lo lejos.
En el espacio; y de ese mismo campo de halitos,
el príncipe de botas azules toma un descanso.
es isla de a puro puño. Sus soles estallan a lo lejos.
En el espacio; y de ese mismo campo de halitos,
el príncipe de botas azules toma un descanso.
Así va Noviembre, queriéndote como a hija,
venerándote como la santa de las penurias.
Él sabe que no verá tu rostro. Él es un viejo alemán
de la RDA.
venerándote como la santa de las penurias.
Él sabe que no verá tu rostro. Él es un viejo alemán
de la RDA.
Pero el tiempo avanza, y Diana va.
Ella va con su rostro triste de lirios
y sus manitos de amor.
Ella va con su pelo de escudos de león
y sus botas negras.
Diana va conmigo a ese bar de vinos, Piscos y cigarrillos.
Donde se cantan poemas con las ventosas
de la nariz y se danza un tanguito con el clap clap,
donde en la mesa se puede trazar,
encima de la caoba, unas líneas de Nazca, un ave
fragata y un buque del Titicaca.
y sus manitos de amor.
Ella va con su pelo de escudos de león
y sus botas negras.
Diana va conmigo a ese bar de vinos, Piscos y cigarrillos.
Donde se cantan poemas con las ventosas
de la nariz y se danza un tanguito con el clap clap,
donde en la mesa se puede trazar,
encima de la caoba, unas líneas de Nazca, un ave
fragata y un buque del Titicaca.
Te quiero Cielo, por brillante; te aprecio Mar,
por humildad, pero no por ello debilidad; te admiro
Montaña por imponente; te respeto Ciudad por tu furia.
por humildad, pero no por ello debilidad; te admiro
Montaña por imponente; te respeto Ciudad por tu furia.
La chalupa de mascarón de dragón
avanza en bucles en el litoral del Pacifico.
De Sur rubio a norte de añil.
Asciende la espuma y el muelle se atiborra de pescadores.
La costa débil se ceba de caballitos de totora.
avanza en bucles en el litoral del Pacifico.
De Sur rubio a norte de añil.
Asciende la espuma y el muelle se atiborra de pescadores.
La costa débil se ceba de caballitos de totora.
Anduve por esas calles, con mi dolor,
con el clamor de litio, y con el brazo de alfajores.
Para convidar. Especialmente a los de la horca.
Ellos, los ahorcados recuerdan la catedral de mármol blanco,
de arenisca de Miguel Ángel.
Un lugar donde nacía una pequeña
plazuela, sin escotes, con palmeras,
con rocoto, y mucho Sol.
con el clamor de litio, y con el brazo de alfajores.
Para convidar. Especialmente a los de la horca.
Ellos, los ahorcados recuerdan la catedral de mármol blanco,
de arenisca de Miguel Ángel.
Un lugar donde nacía una pequeña
plazuela, sin escotes, con palmeras,
con rocoto, y mucho Sol.
Vamos diciembre, de muérdago, de carros a 120 km,
de panetón sin pasas y botella de litro
y tres cuartos en la acera.
Donde cuento historias de ilusionistas, de piedras energías,
de teteras de Russell, y mitos de Cavernas de Platón.
De fanfarrones chamanes. Donde te digo,
al ultimo sorbo, ¿Adonde vas, Diana?
de panetón sin pasas y botella de litro
y tres cuartos en la acera.
Donde cuento historias de ilusionistas, de piedras energías,
de teteras de Russell, y mitos de Cavernas de Platón.
De fanfarrones chamanes. Donde te digo,
al ultimo sorbo, ¿Adonde vas, Diana?
Me tomas de la mano,
como el suave guante de un jugador de billar,
Confías en mí
como el que te acuna en una hamaca de la Atlántida.
Alma mater, Tierra beata.
como el suave guante de un jugador de billar,
Confías en mí
como el que te acuna en una hamaca de la Atlántida.
Alma mater, Tierra beata.
Lloras por qué lees mi poema,
y estas sensible. Lloras
por qué te entiendo y no entiendo.
El 7 es verde, el 4 es amarillo, y el 2 es rojo,
La navaja es a carne, como el vidrio a cara, y el papel a hueso,
El camino se hace al andar dijo Machado
Pero tus pisadas como Némesis de Atila,
logran escardar espinas.
Te sientes utilizada por ese fisgón de industria,
por esa fabrica gris, por esos tóxicos de peces de 999 glóbulos
raquídeos.
y estas sensible. Lloras
por qué te entiendo y no entiendo.
El 7 es verde, el 4 es amarillo, y el 2 es rojo,
La navaja es a carne, como el vidrio a cara, y el papel a hueso,
El camino se hace al andar dijo Machado
Pero tus pisadas como Némesis de Atila,
logran escardar espinas.
Te sientes utilizada por ese fisgón de industria,
por esa fabrica gris, por esos tóxicos de peces de 999 glóbulos
raquídeos.
No mueras.
No mueras. No hay pintor como las palabras, no hay
músico como el que las sepa guiar. Sigue, sigue. Diana va.
No mueras. No hay pintor como las palabras, no hay
músico como el que las sepa guiar. Sigue, sigue. Diana va.
Ella, despierta en madrugada con un sicomoro
por el tragaluz, con una pila de películas de Woody Allen,
con 5 fajos de billete: 2 de dinero, 1 de avión, y 2 de autobús,
en el pantalón. Es mi viaje-dice-mientras se pone las medias,
¿es este acaso un viaje?-Se pregunta-mientras se
echa maquillaje. Si, lo es.
Por eso no necesito de astrolabios,
de clepsidras y navajas suizas -creo que piensa- Solo de Amor.
Amor por mí, por él.
Amor por mis piernas independientes,
por mi mirada lúdica, y mi pelo febril.
por el tragaluz, con una pila de películas de Woody Allen,
con 5 fajos de billete: 2 de dinero, 1 de avión, y 2 de autobús,
en el pantalón. Es mi viaje-dice-mientras se pone las medias,
¿es este acaso un viaje?-Se pregunta-mientras se
echa maquillaje. Si, lo es.
Por eso no necesito de astrolabios,
de clepsidras y navajas suizas -creo que piensa- Solo de Amor.
Amor por mí, por él.
Amor por mis piernas independientes,
por mi mirada lúdica, y mi pelo febril.
Falta 45 min, No es tarde, nunca es tarde
aún pesen las valijas, aun haya rieles,
no hay traumas de Ana Karenina.
Es solo eso, Color, la esencia primordial de la Vida.
aún pesen las valijas, aun haya rieles,
no hay traumas de Ana Karenina.
Es solo eso, Color, la esencia primordial de la Vida.
Suena chasquido, cruje el filón, la puerta
vieja cierra a ultratumba. La aldaba moderna
dice adiós. Chqu, clee, de la llave.
El pasadizo o zaguán a derredor delinean esa figura
entre un cuadro bonito y una replico de Miró.
Yo La veo ahí, con los zapatos descosidos, y mal lustrados,
a Diana ir. Diana va.
vieja cierra a ultratumba. La aldaba moderna
dice adiós. Chqu, clee, de la llave.
El pasadizo o zaguán a derredor delinean esa figura
entre un cuadro bonito y una replico de Miró.
Yo La veo ahí, con los zapatos descosidos, y mal lustrados,
a Diana ir. Diana va.
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