andres3626
Poeta recién llegado
I
Despierta, seca mis lágrimas y abrázame,
siente como tiemblo, es por miedo a que te vayas
deseo escucharte para luego callarte con un beso
y darme cuenta que este intenso frio es pasajero
porque la luz de tus ojos alumbran mi sendero
el que debo seguir para estar junto a ti;
siéntate, observa fijamente el reloj,
cierra los ojos te mostraré lo que ellos no ven
siente el oráculo, mira mi rostro en la oscuridad
estira tus manos y lo podrás tocar.
II
Despierta, toma mis manos y mírame,
observa como las llamas queman mis labios,
es por que aún no se han rosado con los tuyos,
mira cuanta angustia hay en mis ojos,
es por que no te veo con mucha frecuencia,
escucha los latidos de mi corazón,
que se incrementan cuando estás cerca,
siente lo frías que están mis manos,
frías, desde el día aquel que no supe de ti,
desde el día aquel que te alejaste de mi.
III
Ponte de pie, acaricia mi rostro y bésame,
extingue para siempre las llamas de mis labios
ahoga la lúgubre angustia de mis ojos
y con caricias dispersa las cenizas del dolor,
mira como sangro, en mis venas hay veneno
contraveneno eres tú, contraveneno son tus besos
mírame fijamente y luego bésame, sana mis estigmas
que tus besos y tus caricias me devuelrán a la vida
y el viento soplará con fuerza cada noche, cada mañana
y abrirá mi ventana gritándome tu nombre, DIANA.
Despierta, seca mis lágrimas y abrázame,
siente como tiemblo, es por miedo a que te vayas
deseo escucharte para luego callarte con un beso
y darme cuenta que este intenso frio es pasajero
porque la luz de tus ojos alumbran mi sendero
el que debo seguir para estar junto a ti;
siéntate, observa fijamente el reloj,
cierra los ojos te mostraré lo que ellos no ven
siente el oráculo, mira mi rostro en la oscuridad
estira tus manos y lo podrás tocar.
II
Despierta, toma mis manos y mírame,
observa como las llamas queman mis labios,
es por que aún no se han rosado con los tuyos,
mira cuanta angustia hay en mis ojos,
es por que no te veo con mucha frecuencia,
escucha los latidos de mi corazón,
que se incrementan cuando estás cerca,
siente lo frías que están mis manos,
frías, desde el día aquel que no supe de ti,
desde el día aquel que te alejaste de mi.
III
Ponte de pie, acaricia mi rostro y bésame,
extingue para siempre las llamas de mis labios
ahoga la lúgubre angustia de mis ojos
y con caricias dispersa las cenizas del dolor,
mira como sangro, en mis venas hay veneno
contraveneno eres tú, contraveneno son tus besos
mírame fijamente y luego bésame, sana mis estigmas
que tus besos y tus caricias me devuelrán a la vida
y el viento soplará con fuerza cada noche, cada mañana
y abrirá mi ventana gritándome tu nombre, DIANA.