Minona
Poeta fiel al portal
Quisiera hablarte de hermosas fábulas,
del mundo presagiando jardines.
Pero la verdad, no es esa,
quizás es mejor darse por vencido.
Pero aún quisiera hablarte de países de agua
De la eternidad del fuego,
De rostros transfigurados.
Quizás así aprendas a soñar,
que es lo mismo que mentir,
que es lo mismo que ser algo feliz.
Ahora, apoya la cabeza en mi seno,
y escucha lo que te cuento.
Érase una vez un niño,como tú
que buscaba desde su ventana la silueta del tren,
ese humillo gris que le llevará lejos.
Érase una vez un hombre, como tú
que vagaba por las estaciones que le llevaran
de regreso al pecho tierno del hogar.
Erase un hombre,como tú
en medio de un camino,
oliendo las flores que la primavera abandonara.
Tenía un corazón de gigante,
la sospecha de que los ángeles le acechaban.
Érase un hombre, como tú
sus ojos como mariposas, que soñaba
con ciudades donde
no existe el miedo,
donde se rozan los abrigos, donde va a llover
pero sin miedo,
sin fantasmas agazapados,
donde la lluvia es un llanto, donde la lluvia es un río
pero sin miedo,
pero como tú.
del mundo presagiando jardines.
Pero la verdad, no es esa,
quizás es mejor darse por vencido.
Pero aún quisiera hablarte de países de agua
De la eternidad del fuego,
De rostros transfigurados.
Quizás así aprendas a soñar,
que es lo mismo que mentir,
que es lo mismo que ser algo feliz.
Ahora, apoya la cabeza en mi seno,
y escucha lo que te cuento.
Érase una vez un niño,como tú
que buscaba desde su ventana la silueta del tren,
ese humillo gris que le llevará lejos.
Érase una vez un hombre, como tú
que vagaba por las estaciones que le llevaran
de regreso al pecho tierno del hogar.
Erase un hombre,como tú
en medio de un camino,
oliendo las flores que la primavera abandonara.
Tenía un corazón de gigante,
la sospecha de que los ángeles le acechaban.
Érase un hombre, como tú
sus ojos como mariposas, que soñaba
con ciudades donde
no existe el miedo,
donde se rozan los abrigos, donde va a llover
pero sin miedo,
sin fantasmas agazapados,
donde la lluvia es un llanto, donde la lluvia es un río
pero sin miedo,
pero como tú.