Sublime apocalíptico
Poeta recién llegado
Honda tristeza de soledad, rojo de verguenza pero azul de intento, abusurdo el texto, inentendible la vida y la desgracia de la comparación, la sensación de perder a la canicas girando sobre si.
Pierdo mi sombra en la ciudad o tengo cuatro, con un calzón slip verde sin elástico, al desnudo la pelvis como elvis y su guitarra rosa de cuerdas de caramelo, palito de la selva con acertijos: "llega en viernes se queda un dia y se va en viernes, como hizo?".
Serpentina de fideo hueco, tomate de proyectil, rojo corazon imperfecto y trabajador.
Amigos de papel de diario en la sección de política, hombre necio y el universo infinito de intriga, lleno de luz. Luz de bombita la que alumbro un gimnasio con un atleta con cabeza de escafandra, ojos de vidrio, lejos el verde césped, nacida de la semilla milagrosa y la caca de abono transformada en sabiduría para que llegue el otoño luego del verano y a la partida de las aves cuando llega a su fin, yendo a otra distancia del sol, sus colores el arco-iris y su nacionalidad el cielo.
Murcielago ciego en el infierno comiendo bichos de noche enbriagado de ruido, confusos entre ellos, se van esquivando con miedo a los alcones que los quieren devorar, juntos jugando al imparcial.
Razonables nosotros viviendo en la vida.
Pierdo mi sombra en la ciudad o tengo cuatro, con un calzón slip verde sin elástico, al desnudo la pelvis como elvis y su guitarra rosa de cuerdas de caramelo, palito de la selva con acertijos: "llega en viernes se queda un dia y se va en viernes, como hizo?".
Serpentina de fideo hueco, tomate de proyectil, rojo corazon imperfecto y trabajador.
Amigos de papel de diario en la sección de política, hombre necio y el universo infinito de intriga, lleno de luz. Luz de bombita la que alumbro un gimnasio con un atleta con cabeza de escafandra, ojos de vidrio, lejos el verde césped, nacida de la semilla milagrosa y la caca de abono transformada en sabiduría para que llegue el otoño luego del verano y a la partida de las aves cuando llega a su fin, yendo a otra distancia del sol, sus colores el arco-iris y su nacionalidad el cielo.
Murcielago ciego en el infierno comiendo bichos de noche enbriagado de ruido, confusos entre ellos, se van esquivando con miedo a los alcones que los quieren devorar, juntos jugando al imparcial.
Razonables nosotros viviendo en la vida.