Marcia
Poeta recién llegado
Días de risas, noches de realidad
Se mira al espejo, perfecciona su sonrisa,
La joven con vida, de palabras siempre listas,
De cantos alegres, de danzas joviales,
La joven con vida, de ojos parlantes.
Día de otro show, tiempo de jugar,
Darles a los demás una razón para carcajear,
Vender la imagen de un rostro sin igual,
El perfecto maquillaje que esconde la verdad.
Noche de llantos, momento de autenticidad,
Donde solo tú sabes lo que guardas, nadie más,
Un dolor que quema dentro, imposible de comparar,
El dolor de la soledad, el dolor de tu cruel realidad.
Solo el silencio conoce el secreto,
Solo el corazón sabe porqué,
La joven que ante todos ríe,
Llora en las sombras por lo que ya no ha de volver.
Y cada día, un nuevo sol le hace recordar,
Que la sonrisa a lugar debe regresar,
Ante su reflejo se coloca la diaria máscara,
La que de otra farsa, protagonista será.
Obra de monólogos confusos, de verdades a medias,
De frases reflexivas y mentiras escuetas,
Obra de doble intención, hacer gozar al ignorante,
Hacer lagrimear al conocedor.
Porque pocos saben ver más allá,
De las risas festivas y los cánticos que suele tararear,
Pocos vieron sus ojos brillar de felicidad,
Y menos aún conocen su triste realidad.
Solo el silencio conoce el secreto,
Solo el corazón sabe porqué,
La joven que ante todos ríe,
Llora en las sombras por lo que ya no ha de volver.
Se mira al espejo, perfecciona su sonrisa,
La joven con vida, de palabras siempre listas,
De cantos alegres, de danzas joviales,
La joven con vida, de ojos parlantes.
Día de otro show, tiempo de jugar,
Darles a los demás una razón para carcajear,
Vender la imagen de un rostro sin igual,
El perfecto maquillaje que esconde la verdad.
Noche de llantos, momento de autenticidad,
Donde solo tú sabes lo que guardas, nadie más,
Un dolor que quema dentro, imposible de comparar,
El dolor de la soledad, el dolor de tu cruel realidad.
Solo el silencio conoce el secreto,
Solo el corazón sabe porqué,
La joven que ante todos ríe,
Llora en las sombras por lo que ya no ha de volver.
Y cada día, un nuevo sol le hace recordar,
Que la sonrisa a lugar debe regresar,
Ante su reflejo se coloca la diaria máscara,
La que de otra farsa, protagonista será.
Obra de monólogos confusos, de verdades a medias,
De frases reflexivas y mentiras escuetas,
Obra de doble intención, hacer gozar al ignorante,
Hacer lagrimear al conocedor.
Porque pocos saben ver más allá,
De las risas festivas y los cánticos que suele tararear,
Pocos vieron sus ojos brillar de felicidad,
Y menos aún conocen su triste realidad.
Solo el silencio conoce el secreto,
Solo el corazón sabe porqué,
La joven que ante todos ríe,
Llora en las sombras por lo que ya no ha de volver.