Días eternos,
sin respuesta alguna,
camino entre una pradera,
que no encuentra final,
tampoco principio.
Las dudas me invaden,
como la lluvia a la cosecha.
No sé qué fruto nacerá,
tan solo,
intento hacerme fuerte,
ponerme la coraza,
el escudo,
y enfundarme mi espada.
Seguiré invadiendo lugares,
para conocer mi destino,
donde pueda descansar,
sin necesidad de disfraz alguno.
sin respuesta alguna,
camino entre una pradera,
que no encuentra final,
tampoco principio.
Las dudas me invaden,
como la lluvia a la cosecha.
No sé qué fruto nacerá,
tan solo,
intento hacerme fuerte,
ponerme la coraza,
el escudo,
y enfundarme mi espada.
Seguiré invadiendo lugares,
para conocer mi destino,
donde pueda descansar,
sin necesidad de disfraz alguno.