necros73
Poeta que considera el portal su segunda casa
¿Vale la pena contar los días sin luz?
¿Vale la pena dibujar en la oscuridad su rostro?
El amor se vive de madrugada, se nutre de la desesperación de los amantes
que se rehúsan a romper su mudo abrazo, que se niegan a partir.
Se acurrucan entre las sábanas,
entre las cobijas,
entre los senos,
entre los labios,
entre las piernas,
fundidos sexo con sexo,
alma y cuerpo.
El amor huye de la luz del sol,
ya que en la claridad no hay como ocultar
los secretos,
las furtivas caricias,
los deseos prohibidos, clandestinos,
los pactos y promesas
que emanan de las lágrimas,
de esos dolores
que duelen y desgarran,
de la lejanía incierta.
El amor nace de noche
adquiere cuerpo y consistencia
a la par que el sol se aleja,
la noche lo recibe,
lo arropa de misterio y pasión.
Es allí donde
edad, sexo, dinero, status, ideologías, religiones,
se desdibujan y desmoronan los dogmas.
Ante el hambre de unos labios famélicos de pasión
que se han soñado despiertos por demasiado tiempo
y no pueden esperar por reencontrase,
ávidos por reiniciar el ritual
que nos hace humanos...
Amarnos entre sábanas, lujuria al amparo de la noche.
¿Vale la pena dibujar en la oscuridad su rostro?
El amor se vive de madrugada, se nutre de la desesperación de los amantes
que se rehúsan a romper su mudo abrazo, que se niegan a partir.
Se acurrucan entre las sábanas,
entre las cobijas,
entre los senos,
entre los labios,
entre las piernas,
fundidos sexo con sexo,
alma y cuerpo.
El amor huye de la luz del sol,
ya que en la claridad no hay como ocultar
los secretos,
las furtivas caricias,
los deseos prohibidos, clandestinos,
los pactos y promesas
que emanan de las lágrimas,
de esos dolores
que duelen y desgarran,
de la lejanía incierta.
El amor nace de noche
adquiere cuerpo y consistencia
a la par que el sol se aleja,
la noche lo recibe,
lo arropa de misterio y pasión.
Es allí donde
edad, sexo, dinero, status, ideologías, religiones,
se desdibujan y desmoronan los dogmas.
Ante el hambre de unos labios famélicos de pasión
que se han soñado despiertos por demasiado tiempo
y no pueden esperar por reencontrase,
ávidos por reiniciar el ritual
que nos hace humanos...
Amarnos entre sábanas, lujuria al amparo de la noche.