cesarfco.cd
Poeta que no puede vivir sin el portal
Dicen los médicos que estamos en tiempo extraordinario, que la vida es un parpadeo... que todo empieza y termina en cero.
Dicen, como si fuera un juego, que el regalo del tiempo es eso: Un momento, un salto de segundero. Que lo vivido es lo que nos hace eternos.
Los exámenes se atiborran de datos, información, expectativas y claros prospectos.
En la diatriba de optimismo se trasluce una sombra en los ojos del oncólogo, que cree que ignoro la terminología.
¡Las cosas que escuchamos! Y sin embargo yo me concentro en sus ojos y en la comisura de sus labios... leyendo más que sus palabras, sus gestos... debo decir que el dejo de impotencia con que escondió sus manos en los bolsillos, para luego cruzarse de brazos, no me ha gustado nada.
Las tomografías se ven geniales: La masa ha disminuido; y sin embargo ahí está su sombra maléfica, acechando, siempre lista y dispuesta para crecer de nuevo.
Dicen los médicos que somos afortunados, ya que las reacciones por el tratamiento fueron menores... (¡Claro!... como que ellos no durmieron abrazados al excusado)
Dicen los médicos que el juego empieza de nuevo. La cuenta regresiva está en marcha desde lo más alto, hasta que llegue el momento de rezar para que al reloj de arena le quede una vuelta más.
Ahora se regodean por que crece de nuevo el cabello y desaparecen las ojeras... Para terminar su discurso diciendo que de los males el menos y que la esperanza es nuestro nuevo velero.
¡Condenados matasanos! El que rema esta canoa es mi gemelo, yo solo soy espectador y desde la orilla le arengo, mientras ellos sopesan el efecto de su veneno.
Nada esta escrito... aún.
Dicen, como si fuera un juego, que el regalo del tiempo es eso: Un momento, un salto de segundero. Que lo vivido es lo que nos hace eternos.
Los exámenes se atiborran de datos, información, expectativas y claros prospectos.
En la diatriba de optimismo se trasluce una sombra en los ojos del oncólogo, que cree que ignoro la terminología.
¡Las cosas que escuchamos! Y sin embargo yo me concentro en sus ojos y en la comisura de sus labios... leyendo más que sus palabras, sus gestos... debo decir que el dejo de impotencia con que escondió sus manos en los bolsillos, para luego cruzarse de brazos, no me ha gustado nada.
Las tomografías se ven geniales: La masa ha disminuido; y sin embargo ahí está su sombra maléfica, acechando, siempre lista y dispuesta para crecer de nuevo.
Dicen los médicos que somos afortunados, ya que las reacciones por el tratamiento fueron menores... (¡Claro!... como que ellos no durmieron abrazados al excusado)
Dicen los médicos que el juego empieza de nuevo. La cuenta regresiva está en marcha desde lo más alto, hasta que llegue el momento de rezar para que al reloj de arena le quede una vuelta más.
Ahora se regodean por que crece de nuevo el cabello y desaparecen las ojeras... Para terminar su discurso diciendo que de los males el menos y que la esperanza es nuestro nuevo velero.
¡Condenados matasanos! El que rema esta canoa es mi gemelo, yo solo soy espectador y desde la orilla le arengo, mientras ellos sopesan el efecto de su veneno.
©®Todos los derechos reservados bajo el nombre de Jorge de Córdoba, Barak ben Asís, Cesarfco.cd[FONT="]∴
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