Iván Terranova Cruz
El Gitano.
,
Dicen...
Que, desde que se fue el sol de tu vida
Tu vida, es un gemido silencioso
Un espasmo altisonante
que poco a poco, se contrae
entre los fríos pliegues de tu alma
Dicen... que en la densa oscuridad
de tus noches silenciosas, te oyen sollozar
Como un agónico latido
el que obstinadamente, en la punta de tus ojos
día tras día, siempre; pero siempre... Desangra
También dicen... que los blancos astros
de tus sueños se volvieron grises
Y que ya no tienes esa consistencia anímica
que convulsionadamente explosionaba
entre las espumas deliciosas de tus ansias
Y, que tu supuesta tranquilidad siempre racional
tampoco vive contigo
Porque te has convertido
en una lágrima enorme y silenciosa
que jamás, pero... jamás encuentra
algo, de su siempre acostumbrada
y consistente calma
Dicen... que todo el desvelo
Palpitante de tus sueños
Se volvió gris, y que ya no hay grillos dulces
burbujeando entre los cristales de tus ojos
Porque tus ojos también perdieron esa luz
"conmocionante"
Siempre plena de alegría y, tan llena de esperanzas
¡ Dicen y dicen... tantas cosas !
Porque hablar, es un acto inconsecuente
que llena las bocas de los que no saben
que yo, también me contraigo y me hundo
en esta inmensa soledad, que me calcina
¡ No solo la vida !
Sino también, lo poco que me queda como aliento
entre las tibias palpitaciones de mis más secretas
añoranzas
¡ Dicen... !
¡ Pero qué pueden decir !
los que nunca palpitaron, ni sintieron nada
y mucho menos
los que nunca pudieron verdaderamente
amar y soñar en sus vidas... con el alma ¡
(Gracias, compañero César Guevar por el fondo
musical.)
(x)
Exordio:
Ciertamente, existen separaciones reales
y tangibles, imposibles de explicar, que
que nos hunden en vacíos enormes; calci-
nando nuestras vidas... pero, sobre todo
calcinando la más pura integridad de
nuestras agobiadas almas.
Ciertamente, existen separaciones reales
y tangibles, imposibles de explicar, que
que nos hunden en vacíos enormes; calci-
nando nuestras vidas... pero, sobre todo
calcinando la más pura integridad de
nuestras agobiadas almas.
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