frankaussill
Poeta adicto al portal
Dicha eterna.
Soy el esclavo de los fresales de tu luna,
de los suspiros enmudecidos de tu paz,
de los ricos besos que tu boca me da
y del dejo acariciador de tus sensuales dunas.
Soy esclavo en los segundos reflejado en tus ojos
de los minutos vividos en tu sonrisa bordada
por mil mariposas vergelianas y amadas,
y posadas en las horas de tus delicados antojos.
Vivo esclavo en tus gimos de dicha eterna,
en tu sombra añilada de mil ensueños,
en la ternura apacible que me das al ser tu dueño.
Muero de la esclavitud de la que me impregnas,
en cada paso y en cada idea de nuestros sueños,
muero de tu amor y de esta dicha en la que me empeño.
Soy el esclavo de los fresales de tu luna,
de los suspiros enmudecidos de tu paz,
de los ricos besos que tu boca me da
y del dejo acariciador de tus sensuales dunas.
Soy esclavo en los segundos reflejado en tus ojos
de los minutos vividos en tu sonrisa bordada
por mil mariposas vergelianas y amadas,
y posadas en las horas de tus delicados antojos.
Vivo esclavo en tus gimos de dicha eterna,
en tu sombra añilada de mil ensueños,
en la ternura apacible que me das al ser tu dueño.
Muero de la esclavitud de la que me impregnas,
en cada paso y en cada idea de nuestros sueños,
muero de tu amor y de esta dicha en la que me empeño.