VICTOR SANTA ROSA
Poeta fiel al portal
Dichosa la noche que te sabe,
la luna que entra a tu ventana,
el viento sutil que te acaricia
y el aire tibio que respiras.
Beatificado el silencio,
de tus sublimes secretos,
la almohada que confina tus sueños,
la sábana que seduce tu piel
y la alcoba que ostenta tu aroma.
Mas venturoso yo:
Que te tengo,
te pienso
y te sueño..
Dichoso el día:
Que te despierta en su alba
y dibuja de sol tu belleza.
Pero afortunado yo:
Que despiertas en mí
y me ofrendas tus encantos.
Y dichosa la tarde:
Que te sonríe en celajes
y recrea tu alma.
Pero la dicha es mía:
Que tengo tu sonrisa
y el carmín de tus labios.
Más ni la noche ni el día,
ni la tarde tampoco,
ni el viento ni el tiempo.
Tienen lo que tengo,
gozan lo que gozo,
ni saben lo que sé de ti.
Autor: Víctor A. Arana
(VICTOR SANTA ROSA)
Marzo 26 del 2017.
la luna que entra a tu ventana,
el viento sutil que te acaricia
y el aire tibio que respiras.
Beatificado el silencio,
de tus sublimes secretos,
la almohada que confina tus sueños,
la sábana que seduce tu piel
y la alcoba que ostenta tu aroma.
Mas venturoso yo:
Que te tengo,
te pienso
y te sueño..
Dichoso el día:
Que te despierta en su alba
y dibuja de sol tu belleza.
Pero afortunado yo:
Que despiertas en mí
y me ofrendas tus encantos.
Y dichosa la tarde:
Que te sonríe en celajes
y recrea tu alma.
Pero la dicha es mía:
Que tengo tu sonrisa
y el carmín de tus labios.
Más ni la noche ni el día,
ni la tarde tampoco,
ni el viento ni el tiempo.
Tienen lo que tengo,
gozan lo que gozo,
ni saben lo que sé de ti.
Autor: Víctor A. Arana
(VICTOR SANTA ROSA)
Marzo 26 del 2017.