Antares
Poeta adicto al portal
Supongo que el hogar
se creó a partir de tus manos.
Amueblamos con caricias y ternura
el tiempo compartido…
tan confortable como cálido.
Orfebre de mi sueño dorado.
Conocedor del viento que sana las heridas.
Certeza de tus palabras
resbalando por mi cuello.
Efervescencia de la sangre pulsante
de un corazón pegado a mi espalda.
Amor unitario que eleva los besos
desde el suelo hasta mi frente.
Belleza bien aprovechada.
Descubro nuestras sombras
abrazadas en las aceras,
y también las flores que cambiaron el destino.
Riela la luz de una vela
en el culto diario que te dedico,
y me pregunto:
¿Te abracé lo suficiente?
Ahora te imagino
haciendo las tostadas en la cocina,
yo el zumo de naranjas.
Escalofrío que recorre mi piel…
Diez años de tu ausencia,
y apenas tres horas sin pensarte.
se creó a partir de tus manos.
Amueblamos con caricias y ternura
el tiempo compartido…
tan confortable como cálido.
Orfebre de mi sueño dorado.
Conocedor del viento que sana las heridas.
Certeza de tus palabras
resbalando por mi cuello.
Efervescencia de la sangre pulsante
de un corazón pegado a mi espalda.
Amor unitario que eleva los besos
desde el suelo hasta mi frente.
Belleza bien aprovechada.
Descubro nuestras sombras
abrazadas en las aceras,
y también las flores que cambiaron el destino.
Riela la luz de una vela
en el culto diario que te dedico,
y me pregunto:
¿Te abracé lo suficiente?
Ahora te imagino
haciendo las tostadas en la cocina,
yo el zumo de naranjas.
Escalofrío que recorre mi piel…
Diez años de tu ausencia,
y apenas tres horas sin pensarte.