Todas esas aves,
que guardaban lo minúsculo;
los arlequines por un jardín de raíces cúbicas…
los instantes claveteados,
tras las ventanas lorquianas.
Cortejos de erizos,
en los márgenes de escuela;
aquellas que os esperan,
al fondo solar del parque…
las élites mecánicas,
por los recuerdos,
y esas mascotas de arcos románticos.
Miel de hadas,
en celdillas de color,
y un teclado,
superblando,
por capricho….
Me faltaba,
otro trasvase de desayunos,
y un diez por ciento,
para llegar a la igualdad.
que guardaban lo minúsculo;
los arlequines por un jardín de raíces cúbicas…
los instantes claveteados,
tras las ventanas lorquianas.
Cortejos de erizos,
en los márgenes de escuela;
aquellas que os esperan,
al fondo solar del parque…
las élites mecánicas,
por los recuerdos,
y esas mascotas de arcos románticos.
Miel de hadas,
en celdillas de color,
y un teclado,
superblando,
por capricho….
Me faltaba,
otro trasvase de desayunos,
y un diez por ciento,
para llegar a la igualdad.