Alejandro Magno
Poeta recién llegado
Tanto se ha escrito, por siglos y siglos,
del deleite por excelencia, el amor.
Aquel que va perdiendo su gracia,
que por lagrimas ve desteñido su color.
Potagonista de falsos testimonios,
de atroses mentiras supuesto autor.
Todos olvidan su inocente fuerza,
y que del mundo es el principal motor.
Quizas no se haya hecho cargo,
de los cobardes que el mismo creó.
Pero con hacer iguales, a quienes no lo son
claramente su errar compensó.
¿Será que tantas veces lo defendimos,
y mas veces aún nos defraudo?
Permitanme decir, que no es unico culpable
de todo corazón que se marchitó.
La belleza del amor, estará siempre
en el corazón de quien lo sienta.
Y no te entrometas, no necesita mas defensa
que el dulzor del beso que lo sustenta.
El amor del bueno encuentra siempre a quien lo merezca,
nunca se dió, ni se dará a la inversa.
No desesperes y disfruta gustoso la vida,
recuerda que si no cierras los ojos nunca llega la sorpresa.
del deleite por excelencia, el amor.
Aquel que va perdiendo su gracia,
que por lagrimas ve desteñido su color.
Potagonista de falsos testimonios,
de atroses mentiras supuesto autor.
Todos olvidan su inocente fuerza,
y que del mundo es el principal motor.
Quizas no se haya hecho cargo,
de los cobardes que el mismo creó.
Pero con hacer iguales, a quienes no lo son
claramente su errar compensó.
¿Será que tantas veces lo defendimos,
y mas veces aún nos defraudo?
Permitanme decir, que no es unico culpable
de todo corazón que se marchitó.
La belleza del amor, estará siempre
en el corazón de quien lo sienta.
Y no te entrometas, no necesita mas defensa
que el dulzor del beso que lo sustenta.
El amor del bueno encuentra siempre a quien lo merezca,
nunca se dió, ni se dará a la inversa.
No desesperes y disfruta gustoso la vida,
recuerda que si no cierras los ojos nunca llega la sorpresa.