Antonio
Moderador ENSEÑANTE/asesor en Foro poética clásica
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Moderador enseñante
La familia no se elije
la cuna te viene impuesta
según te engendren en Buckingham
en Moncloa, en Vallecas,
en Chatila o en la selva.
Aunque todos venimos al mundo
desnudos y con la boca abierta
enseguida te das cuenta
que existen las diferencias,
a unos en sedas visten
y con lactancia alternativa
la boca cierran,
otros siguen desnudos
y su boca sigue abierta
mirando el seco seno,
así, de su madre cuelga.
Yo que suerte tuve
con una infancia resuelta
me ruborizo ahora
al escribir estas cuatro letras
cuando en el mundo existe
tanta desigualdad y pobreza.
No seamos mojigatos
en causas que aquejan,
a estómagos agradecidos
a eso de las dos y media
cuando en la televisión vemos
imágenes y nos afectan
perdiendo el apetito
hasta las nueve treinta.
Las diferencias de clases existen
desde que Abel a Dios le ofreciera
un sacrificio de sangre
y Caín solo le diera
cuatro granos y frutos
que de la tierra recogiera
favoreciendo al primero
así su bonanza viera,
el celoso Caín agraviado
comenzó la primera guerra
con un sacrificio de sangre
fruto de aquellas tierras.
Desde entonces las desigualdades
acentúan la miseria
el mísero porque no sabe,
no quiere o no le dejan,
el opulento porque no quiere
repartir su riqueza,
esa que trabajando
casi nadie consiguiera
el caso que unos por otros
crean las diferencias
el opulento por que dice,
que mantener sus tierras le cuesta
mucho esfuerzo y dinero
fruto de su inteligencia,
esas que anteriormente
consiguiera con las guerras,
el mísero porque llora su miseria,
y a veces su impotencia
le lleva a causas extremas
que en vez de dignificarle,
le hunde más en su miseria.
Este poema se acaba
pues son las nueve y media
y en la mesa está esperando
un pateé a las finas yerbas
con un vaso de rioja
y roscón de las últimas fiestas
esas que conmemoran
que en un pesebre naciera
una criatura hambrienta
de paz y justicia en el mundo,
aunque con su nacimiento hicieran
el mayor negocio que algunos
nunca jamás conocieran,
ni el más ambicioso opulento
que pisa esta dolida tierra.
Antonio Nieto Bruna
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