José Luis Galarza
Poeta que considera el portal su segunda casa
La caída del pan en el agua remueve
un espacio tendido en suspensión.
El mendrugo, el fondo y las algas.
Lleva el río en las entrañas
absorbe el tiempo en la dilación,
el día puede durarle un océano.
El dia le ensancha el estómago,
la circunstancia es densa,
pero se abre al buceo la jornada.
El sonido relajante, la serenidad del océano,
la cinta lenta de lo profundo
golpea lejana la isla en tus pulmones.
El sonido distorsionado del tormento,
el dolor del océano precipitado
golpea lejano la isla en tus pulmones.
Golpea con el pulso tenso sesgando el viento
la música de lo desconocido.
Fondo y algas, compás de la jornada.
un espacio tendido en suspensión.
El mendrugo, el fondo y las algas.
Lleva el río en las entrañas
absorbe el tiempo en la dilación,
el día puede durarle un océano.
El dia le ensancha el estómago,
la circunstancia es densa,
pero se abre al buceo la jornada.
El sonido relajante, la serenidad del océano,
la cinta lenta de lo profundo
golpea lejana la isla en tus pulmones.
El sonido distorsionado del tormento,
el dolor del océano precipitado
golpea lejano la isla en tus pulmones.
Golpea con el pulso tenso sesgando el viento
la música de lo desconocido.
Fondo y algas, compás de la jornada.